Agentes de la Guardia Civil se han desplegado en Ceuta en diferentes barrios de la ciudad en el transcurso de una operación contra la inmigración clandestina que se están llevando a cabo desde primera hora de esta mañana.
Tal y como ha podido presenciar El Faro de Ceuta, en este operativo están participando componentes de diferentes unidades en la ejecución de un operativo en el que se trata de aclarar la implicación de varias personas en el tráfico de inmigrantes.
Testigos presenciales han visto como desde primera hora de la mañana diferentes vehículos de la Guardia Civil partían en unión para el desarrollo de esta operación a Cortadura del Valle.
En la intervención han participado varios agentes del Instituto Armado que, además, han estado apoyados con drones.
Componentes de esta unidad aportan una información clave con imágenes de altura para servir de cooperación a quienes actúan en la fase estelar del operativo.
La investigación desarrollada esta mañana está judicializada y se centra en la investigación desarrollada pases de inmigrantes a la Península.
Los agentes han intervenido bajo autorización judicial señalada con sus entradas y registros para esta misma mañana.
La Operación Barquera de la Guardia Civil
La última gran operación de este calado la llevó a cabo hace unos meses la Guardia Civil y la bautizó como Operación Barquera.
La Guardia Civil asestó este importante golpe contra una organización dedicada al tráfico de inmigrantes, desarrollada en Ceuta, Algeciras y Málaga. La investigación concluyó con el ingreso en prisión preventiva de 11 personas por orden del Juzgado de Instrucción número 6.
Según informó la Guardia Civil, la red estuvo relacionada con el funcionamiento de las conocidas como 'pateras de la muerte', embarcaciones utilizadas para trasladar inmigrantes en condiciones extremadamente peligrosas, sin las más mínimas medidas de seguridad.
Las 'pateras de la muerte'

Los investigadores vincularon a la organización con, al menos, la desaparición de una persona durante una de estas travesías, lo que evidenció el grave desprecio por la vida de quienes eran transportados.
La organización llegó a cobrar hasta 14.000 euros por cada pase. De esa cantidad, unos 8.000 euros correspondían al traslado en pateras de pesca, en las que los inmigrantes simulaban ser marineros marroquíes mediante el uso de documentación falsa.
Tras alcanzar la costa ceutí, principalmente en la zona del Sarchal, los inmigrantes eran ocultados en viviendas hasta que se organizaba su traslado a la Península. En ese momento debían abonar los 6.000 euros restantes.
La Guardia Civil consideró que algunas de las víctimas mortales localizadas durante el verano en el litoral ceutí, entre ellas varios menores hallados en la zona del Recinto, pudieron haber viajado en estas embarcaciones utilizadas por la red.
Colaboración de la Gendarmería Real de Marruecos
El Instituto Armado destacó además la colaboración prestada por la Gendarmería Real de Marruecos durante la investigación. Asimismo, uno de los detenidos fue relacionado no solo con los delitos de organización criminal y tráfico de inmigrantes, sino también con un delito contra la salud pública, después de que en su vivienda se encontrara hachís.






