Los módulos de servicios instalados en varias playas de Ceuta se encuentran actualmente ocupados por menores inmigrantes no acompañados, una situación que ha ido aflorando de forma progresiva en distintos puntos del litoral. Los primeros se detectaron en la playa de La Almadraba, extendiéndose posteriormente al Tarajal y, más recientemente, a La Ribera.
Estas casetas prefabricadas, concebidas inicialmente como espacios de apoyo para los servicios de salvamento y socorrismo durante la temporada de verano, han pasado a ser utilizadas como refugio improvisado por estos menores, alterando su función original y su estado de conservación.
En el interior de los módulos se han localizado restos de comida, bebidas, ropa, mantas e incluso colchones, lo que evidencia que los ocupantes permanecen en ellos durante el día y la noche, utilizando estas instalaciones públicas como si se tratara de su hogar habitual.
Deterioro de instalaciones públicas
La ocupación prolongada ha derivado en un notable deterioro de los módulos, obligando a la Ciudad Autónoma a plantear una intervención urgente para renovar el material y el mobiliario destinado a servicios públicos esenciales en las playas.
El objetivo principal de esta actuación es garantizar prestaciones básicas como salvamento, policía, aseos e información al usuario, con el fin de mejorar la seguridad y la experiencia de los bañistas en las zonas de baño durante la época estival.

Según el documento que ha tenido acceso este periódico, el mobiliario actual se encuentra totalmente amortizado tras más de seis años de uso continuado. La exposición constante a condiciones marinas, los actos de vandalismo y la falta de mantenimiento adecuado han acelerado su degradación, haciendo necesaria una renovación integral.
Un proyecto regulado y con financiación definida
La actuación se enmarca en el suministro de casetas modulares prefabricadas destinadas a módulos de aseo, policía y salvamento.
El contrato persigue reforzar las condiciones de seguridad y la calidad de los servicios ofrecidos en el litoral ceutí, apostando por una mejora global en vigilancia, higiene y atención al público en todas las playas.
El Ejecutivo local estima que el conjunto de estas actuaciones supondrá un gasto aproximado de 500.000 euros, una inversión orientada a garantizar la funcionalidad, la durabilidad y el correcto mantenimiento de las instalaciones durante los próximos años.
Distribución de los módulos por playas
Tras una inspección técnica de las distintas playas y un análisis de las necesidades específicas, se ha determinado la distribución y el tipo de módulos que se instalarán o sustituirán en cada enclave del litoral.
En la playa de El Tarajal se prevé la instalación de un conjunto compuesto por módulo de policía, módulo de salvamento, módulo de aseos, además de pérgola de sombra, cubierta de lona y entarimado. Una configuración similar se replicará en La Almadraba y El Chorrillo, con refuerzos adicionales de aseos en algunas zonas.

En playas como La Ribera, Benítez y El Trampolín se instalarán combinaciones de módulos de seguridad, salvamento y servicios higiénicos, mientras que enclaves de menor tamaño como Calamocarro, El Desnarigado y San Amaro contarán con módulos autónomos adaptados a sus dimensiones.
Características técnicas y objetivos sociales
Los nuevos módulos se fabricarán con materiales resistentes a la exposición marina, garantizando su durabilidad frente a la humedad, el sol y el desgaste diario propio del entorno costero.
El diseño incorporará acabados personalizados con la imagen corporativa de las playas de Ceuta, reforzando la identidad visual del litoral y su integración estética en el paisaje.
Con este proyecto, la Ciudad no solo pretende renovar el mobiliario urbano, sino también avanzar hacia unas playas más seguras, ordenadas y funcionales, consolidando el litoral ceutí como un espacio atractivo tanto para residentes como para visitantes.







Si estos menores disponen de alojamiento proporcionado por la Ciudad, ¿cómo es posible que se les permita hacer tal cosa?