Ceuta quiere poner en marcha su frontera inteligente en cuestión de semanas. Es a lo que se aspira para recuperar el control debido en una de las líneas de mayor presión de vehículos y personas. Frontera con Marruecos, se deben garantizar entradas y salidas seguras, pero además rápidas. Las escenas de estos días con bloqueos y colas no pueden repetirse con la puesta en marcha de un paso en el que primará la seguridad sobre todo.
España ha cumplido con las labores encomendadas para dignificar una zona en la que se sabrá quién entra, quién sale y, sobre todo, quién cumple las normas establecidas en cuanto a permanencia o no en nuestra ciudad. En Beni Enzar -Melilla-, el paso inteligente ha comenzado a funcionar sin incidencias notables.
Es el espejo en el que debe mirarse Ceuta, en una ciudad en la que todos los sectores confían en que el Tarajal funcione como debe. Es una frontera sur que no puede permitirse quiebras de ningún tipo, ni colapsos, ni inseguridad.







Hablan de frontera “inteligente”, pero Ceuta sigue abandonada y sin control real. Las colas, el caos y la inseguridad continúan mientras el Gobierno mira hacia otro lado. No hacen falta más experimentos, sino autoridad, firmeza y respeto por nuestra soberanía. Ceuta no puede ser el patio trasero de Marruecos ni el laboratorio de Sánchez.