La transición energética ha colocado a las energías renovables en el centro de las estrategias económicas y geopolíticas de numerosos países. En este escenario, la capacidad para producir y exportar electricidad limpia se ha convertido en un factor clave de influencia a medio y largo plazo.
Marruecos ha logrado situarse en una posición destacada dentro de este mapa energético gracias a su potencial solar y eólico, especialmente en las zonas desérticas.
Esa ventaja le ha permitido avanzar en su objetivo de convertirse en un gran proveedor de energía verde para Europa, explorando nuevas infraestructuras que faciliten la exportación directa de electricidad.
En este contexto, Marruecos habría alcanzado un entendimiento con Francia para desarrollar una conexión eléctrica mediante un cable submarino, según publica El Economista.
El objetivo es crear una vía directa para el transporte de energía entre ambos países, reforzando el papel del reino alauí como exportador hacia el continente europeo.
Uniría la región de Nador, en el norte de Marruecos, con un puerto francés
De acuerdo con un informe de Africa Intelligence, la infraestructura, denominada Qantara Med, uniría la región de Nador, en el norte de Marruecos, con un puerto francés. El proyecto está promovido por la empresa británica Xlinks, que ha constituido una filial en Francia, bajo el nombre de Elemental Power, para encargarse de esta nueva iniciativa.
La idea original de la compañía era mucho más ambiciosa: establecer una conexión directa entre Marruecos y el Reino Unido mediante un cable submarino de unos 3.800 kilómetros de longitud. Sin embargo, el Ejecutivo británico decidió descartar el plan, argumentando su elevado coste y la necesidad de priorizar el desarrollo de la producción energética nacional.
Tras ese rechazo, Xlinks optó por redirigir su estrategia hacia Francia, un movimiento que no solo modifica el alcance del proyecto, sino también su impacto regional. La nueva ruta planteada evita el paso por territorio español, lo que supone un cambio relevante respecto a los flujos energéticos tradicionales entre África y Europa.






