No podía faltar una campaña electoral sin el Príncipe, ese barrio tan querido por todas las formaciones, ese barrio al que dicen defender pero que ningún político visita cuando se quedan sin luz en pleno Ramadán y encima acusan a sus vecinos de ser los culpables.
Ese barrio al que la administración se permite el lujo de discriminar. Y tanto lo hace que deja a sus vecinos sin autobús porque no hay Policía que lo escolte, aunque la delegada del Gobierno dice que sí, que siempre estuvo ahí.
Ese Príncipe que tantos quieren y tantos olvidan no podía faltar en este canto a las europeas.
Y hasta allí que sube el PP para decirnos que este barrio no tiene que ser olvidado, que el “Príncipe es Europa, tan Europa como la calle Real” y por eso “tiene que tener su voz”.
Entre los peperos haría falta un reparto urgente de rabitos de pasas.
Es lo más suave que se me ocurre recomendarles, porque hay que tener rostro para venir a estas alturas a colgarse la bandera de la defensa en barriadas cuando bien poco la patean cuando deben.
Dicen que el Príncipe tiene que tener voz en Europa. No les hace falta. Con tener voz en su propia tierra sirve, pero resulta que no la tiene y por eso ancianos del barrio se han visto obligados a ir desde la rotonda del grifo hasta sus casas andando porque se ha permitido la mayor de las vergüenzas: la inacción de la administración para proteger el autobús.
Y ahora dirán que eso es culpa de Delegación, pero también lo es de quien no gobierna a nivel nacional por callarse.
Al Príncipe le pueden ir comprando un altavoz para que, primero, se le escuche en el Ayuntamiento, después en la sede de Ainara y ya, por último, pensaremos en Europa.
Las casas se empiezan por la base, hacerlo por el tejado siempre tiene riesgo de caída.







Un buen artículo de la Sra.Echarri y dice toda la verdad, espero que la gente de mi barrio tenga un poco de orgullo y dignidad y que voten en blanco, ningún partido merece la pena yel que merece un cero patatero es el pp, espero y confío que me publiquen el comentario, estamos muy cansados de que nos tomen el pelo, al menos yo voy a votar en blanco
La admiro, Sra Echarri, por su valentía y por no perder la esperanza. Gracias