Es imposible que todo vuelva a la normalidad. Imposible porque seguimos en pandemia y porque ni siquiera los expertos son capaces de ponerse de acuerdo a la hora de situar en el camino el final del túnel. Quizá el problema haya estado en eso de ponerle plazos a las cosas. Es algo que nos gusta demasiado, decir cuando algo acaba y cuando termina. Pero resulta que el covid no solo no tiene punto y final sino que amenaza con ofrecernos cuantiosas burlas que dificulten nuestra forma de protegernos.
Intentar vivir y relacionarse como antes es incurrir en los errores de unos que pagamos todos. Ceuta vuelve a estar en el punto de mira de los contagios. Jornadas en las que casi se rozan los 300, días en los que sigue muriendo gente aunque ahora se buscan etiquetas para justificar esas muertes. Hemos llegado de nuevo a una situación desastrosa, descontrolada, producto directo de una dejación absoluta del control sobre nuestro comportamiento.
A las autoridades se les puede achacar el no haber sido más restrictivas, pero la parte más importante de la culpa la tenemos nosotros por creernos que se puede vivir igual que antes y echar mano del mismo modo de vida que estábamos acostumbrados a tener. Las irresponsabilidades tienen sus consecuencias en los contagios masivos, en las bajas laborales cuantiosas que paralizan incluso la actividad de la empresa privada. Todavía no hemos puesto el final a los resultados que dejarán determinados eventos en los que se olvidó dónde estábamos y qué medidas debíamos tener en cuenta.
Si miramos atrás hay imágenes bochornosas como la del alumbrado navideño que posteriormente se tradujo en más positivos. Y así empiecen a sumar las consecuencias de actos en los que no se ha respetado ni lo más básico: distanciamiento social, mascarilla, uso de gel... No nos debe extrañar ni lo que está pasando ahora ni lo que queda por venir. Y no es ofrecer una visión fatalista de la realidad, sino más bien lo contrario, ajustarse a las situaciones y escenas que vemos día a día, que nos enojan pero que se siguen permitiendo porque, sencillamente, no aprendemos ni queremos hacerlo.
La Ciudad Autónoma de Ceuta, a través de la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales,…
UGT Servicios Públicos Ceuta quiere denunciar públicamente la complicada situación que atraviesa la plantilla del…
Ha sido una madrugada de “auténtica locura”. Una de las noches de mayor presión migratoria…
Cuarenta años he cumplido ya desde mi segunda Operación Paso del Estrecho, aquel grupo increíble…
Me levanto por la mañana y la cabeza empieza con el runrún del Cañonazo, una…
Del circo que ha montado la consejera Nabila con el tema del crematorio de mascotas,…