El consejero de Presidencia, Gobernación y Empleo, Jacob Hachuel, ha asegurado que no existe “razón ni motivo para no abonar las horas extraordinarias” de los policías locales encargados de la vigilancia de los pisos de Loma Colmenar.
Hachuel se ha mostrado muy sorprendido de la situación, la cual no se debe a “ningún tipo de disconformidad a la hora de pagar las cantidades”, explica.
Desde la Ciudad, asegura, se han llevado a cabo los trámites administrativos necesarios para el cobro de estas horas extraordinarias. “El jefe de la Policía Local me manda el documento de dichas horas para que yo las firme y después sigue su curso habitual”, asegura Hachuel.
El responsable del área de Presidencia ha mostrado su total predisposición a solventar esta cuestión con el jefe de la Policía Local. “Vamos a investigar lo que ha podido pasar, porque si se ha retrasado de esa manera tal vez ha sido por un fallo en un trámite o un error humano”, asevera.
Tal y como informaba El Faro en su edición del jueves, la Ciudad tuvo que recurrir a la vigilancia de las 317 viviendas de protección oficial para evitar su ocupación.
Cuatro meses después de iniciarse este servicio, algunos agentes han denunciado que el coste de estas horas extras alcanzan los 1.000 euros, al margen de la parte del trabajo que se percibe en libranzas.
Alrededor del 70% de la plantilla de la Policía Local tiene que realizar el servicio de vigilancia de las casas, aunque algunos ya se plantean negarse a seguir trabajando en esta vigilancia.





