Cuando dos administraciones intentan no solaparse y cada una de ellas busca por encima de todo el mejor servicio al ciudadano nos encontramos con decisiones como la que ha tomado el ejecutivo presidido por Juan Vivas, la de no acometer la construcción de una futura residencia para mayores. De todas maneras, dentro del listado de prioridades de las obras que se iban a acometer dentro de la colaboración público-privada, la mencionada Residencia había quedado relegada al tercer lugar porque existían otras prioridades como la escuela infantil de Loma Colmenar y el centro de menores no acompañados. Igualmente, la decisión de construir una residencia en el Santo Angel con dinero del Imserso y la cesión del suelo por parte de la Ciudad hace que sea innecesario tener más plazas. Es que no se solapen los esfuerzos de las administraciones.





