Regalar una donación de sangre es dar la vida. Es una acción sencilla que, esta Navidad, puede convertirse en el presente más desinteresado. Algunos en Ceuta se han animado a entregar este valioso obsequio que no necesita de papel de regalo.
Hasta las nueve y media de la noche de este martes los enfermeros han velado por extraer y preservar este valioso líquido. El miércoles el local en la plaza Nelson Mandela está abierto a más voluntarios desde las nueve y media de la mañana hasta la una y media del mediodía.
A solo diez minutos de ponerse en marcha gran parte de las camillas han estado ocupadas. Solo ha bastado esperar un poco más para ver a las afueras una cola de vecinos. Han aguardado con paciencia su turno para contribuir con su granito de arena.
Experiencias
Uno de los primeros en llegar han sido José Luis, que fue quien en su día convenció a Mohamed de unirse a este gesto solidario. Ambos han aportado plasma en esta ocasión. Tumbados el uno al lado del otro, han hablado sobre la importancia de acudir a las instalaciones próximas al Teatro Auditorio del Revellín.
“Empecé con la sangre, pero ya llevo unos quince años donando plasma”, ha explicado. “Hoy he venido con un compañero. Lo metí en esto. A veces coincidimos. Otras no”, ha añadido.
“Muchas personas lo necesitan ya sea por haber sufrido un accidente o por cualquier otro tema”, ha manifestado. Ha invitado a otros caballas a desplazarse hasta el punto de donación. “No duele. No tienen que tenerle miedo al pinchazo. Ellos lo hacen muy bien”, ha expresado.

Campaña de Navidad
Mohamed también ha manifestado esa llamada que lo conduce a participar en las campañas. “Está yendo bien. Estoy muy contento por poder ayudar a los demás. Antes donaba sangre, pero he empezado también a hacerlo con el plasma”.
Ha sido la segunda vez que ha pasado por el proceso. “Los ceutíes tienen que animarse a venir. No quita nada de tiempo y se echa una mano a otros. No cuesta nada”, ha aclarado.
Ellos dos tan solo han sido dos gotas de agua dentro de un mar lleno de altruismo. Sin embargo, aún su colaboración no es suficiente para tener reservas de cara a la Navidad. Gloria Rivero, supervisora del servicio de Transfusión, Tejidos y Células de Cádiz, ha asegurado que la participación debe ir a más.
Días difíciles
Aunque confía en los vecinos, las 200 bolsas de media extraídas en la ciudad pueden no ser suficientes. Las provisiones están en números rojos. El Black Friday y el puente han hecho estragos. “Ahora viene un periodo malo en estas fechas tan señaladas. Los ciudadanos donan menos”, ha advertido.
Sin embargo, aunque baje el ritmo de voluntarios lo que sí no decae es la necesidad en los hospitales. Lo cierto es que, según la sanitaria, se precisa de 180 personas al día. “Es por eso por lo que vamos a varios sitios. Este martes estamos en Ceuta y en San Fernando. El miércoles, en Arcos de la Frontera”, ha expuesto.
De hecho, conforme avancen las fiestas la situación decrece. “Después de Reyes va a peor”, ha comentado. “Son semanas complicadas. Se dan muchos desplazamientos, comidas y compras. La calle se llena, pero, a las donaciones por las tardes asisten como mucho unos quince”, ha remarcado.
Enfermos a la espera
Aunque comúnmente su uso se asocia con incidentes de tráfico, la realidad es que donde más se emplea es en casos de patologías hematológicas y oncológicas. “Supone el 34% de lo que se consume. Cada vez hay más pacientes con trasplantes o leucemia”, ha subrayado.
Ha insistido en que se requiere de más colaboración, sobre todo, de jóvenes que hagan el relevo generacional a los más mayores. De hecho, desde el centro se ha lanzado un eslogan con la pretensión de atraer a más voluntarios.
“Este 2025 proponemos que se donar sangre se convierta en una tradición navideña. Que ir a por regalos esté acompañado de hacer este gesto”, ha mencionado Rivero. A pesar de los esfuerzos por captar la atención de la sociedad, las buenas noticias no existen de momento.
“Está disminuyendo en todas las localidades. Eso es preocupante, sobre todo, porque se está invirtiendo la pirámide de la población. Está envejeciendo, hay menos gente joven y acude menos a las campañas. Hace falta aumentar la base de donantes. Solo un 6% de españoles lo hace. Se precisa del 50%”, ha aseverado.






