El otro día ya dedicamos este comentario editorial a esa buena costumbre que tiene el equipo de gobierno de no hacer nunca ninguna obra de infraestructura de espaldas a los vecinos. Se ha demostrado con esas reuniones mantenidas en el caso de los aparcamientos, donde no se le han caído los anillos al ejecutivo presidido por Juan Vivas de paralizar el pliego de condiciones para incorporar las sugerencias de los mismos. Pues lo mismo pasa con el proyecto del nuevo mercado de San José. Nada se hace de espaldas a los adjudicatarios, las personas que más saben de las necesidades del mercado, tal y como reconoció el presidente Vivas. Ya se han incorporado algunas de sus sugerencias y ahora están todavía a tiempo de expresar su opinión. Así se les ha hecho saber y así se cumplirá. Que a nadie le quepa duda. De entrada, este anteproyecto ha contado con el beneplácito de los mismos. Se mostraron muy satisfechos, porque como es lógico van a mejorar sus condiciones de trabajo y podrán ofrecer un mejor servicios a sus clientes.





