Detuvieron al agresor tras escuchar los gritos de la víctima, a la que había golpeado y tenía inmovilizada

Dos agentes de la Policía Nacional impidieron esta madrugada que se llevara a cabo una agresión sexual a una mujer en la calle Millán Astray. Los policías, que se encontraban fuera de servicio, intervinieron al escuchar los gritos de la fémina, procediendo a detener a su presunto agresor.

En el momento de la intervención de los agentes (en torno a  la una de la madrugada), el detenido tenía a la mujer contra la pared contra su voluntad, después de haberle asestado un puñetazo en el estómago para que no opusiera resistencia, efectuando tocamientos.

Intervención rápida y eficaz

Los agentes, que circulaban en un coche, escucharon los gritos y acudieron de inmediato al lugar, reduciendo al agresor que opuso resistencia pero que no pudo escapar de la acción de los policías. Después de tenerlo bloqueado, auxiliaron a la víctima.

El detenido fue trasladado a dependencias policiales acusado de una presunta agresión sexual mientras que la víctima fue auxiliada y tranquilizada desde el primer momento por los agentes actuantes. La rapidez de ambos impidió que esta acción llegara a más.