La Agrupación Deportiva Ceuta ya no mira con urgencia el calendario, sino con una cierta nostalgia anticipada. A falta de siete jornadas para la conclusión de la competición, el combinado blanquinegro afronta el cierre del curso con la tranquilidad de tener el objetivo cerrado y con la certeza de que aún quedan partidos por disfrutar.
En concreto, los de José Juan Romero tendrán cuatro citas más en el Estadio Alfonso Murube, un recinto deportivo que se ha presentado como un auténtico bastión de puntos para la entidad deportiva.
El 'Murube', sinónimo de alto rendimiento

El ‘Alfonso Murube’ ha sido una de las bases sobre las que la Agrupación Deportiva Ceuta ha construido su temporada y su posterior permanencia en la Segunda División.
El club de la ciudad autónoma se ha proclamado como uno de los mejores locales de LaLiga Hypermotion y los datos lo reflejan a la perfección: de los 49 puntos conseguidos, 35 se han logrado en el templo caballa.
Este alto rendimiento se explica no solo con los resultados, sino también con las sensaciones que ha mostrado el equipo cuando juegan en casa: imposición del juego, gestión de partidos complicados y una regularidad que ha sellado la salvación del equipo.
El empuje de la grada ha convertido cada partido en casa en un contexto de exigencia para el rival, que ha visto como su nivel se ha mermado considerablemente en el ‘Murube’.
Además, este papel importante de la afición ceutí ha creado una conexión entre jugadores y seguidores, un vínculo que ahora hay que disfrutar más que nunca, teniendo la permanencia en el bolsillo.
Un regalo para la afición

Llegar al tramo final de la temporada sin ninguna presión, es algo completamente insólito en LaLiga Hypermotion. Es el caso del Ceuta, que tiene sus deberes hechos, mientras que otros equipos se juegan el ascenso, las posiciones de promoción o la permanencia en la categoría de plata.
Por ello, José Juan Romero afronta estas últimas jornadas con el objetivo de vivir un sentimiento que siempre debería de estar ligado al fútbol, el de disfrutar.
Lejos de la tensión por los puntos, los encuentros que restan, sobre todo los que son en casa, adquieren un significado distinto. No se trata solo de competir, sino de agradecer.
El ‘Murube’ se presenta como el escenario perfecto para devolver a la afición el apoyo constante proporcionado durante toda la temporada. También la recreación de un premio colectivo: una recompensa compartida entre jugadores y seguidores.
En este contexto, el ‘Murube’ se prepara para vivir un final de temporada distinto, más relajado, pero no menos significativo. Sin urgencias ni temores, la AD Ceuta cerrará una campaña absolutamente histórica al firmar la permanencia en Segunda División.
Más allá de los puntos que se puedan sumar, los de José Juan Romero, que tienen el objetivo cumplido, protagonizarán un ambiente festivo y de celebración con la afición, esa que siempre ha ido de la mano con el club en el camino.






