El padre y los dos hijos provocaron lesiones leves a los agentes
Un padre y sus dos hijos fueron ayer condenados a tres meses de prisión, que se sustituirá por una multa de 540 euros, además de una indemnización conjunta de 150, 840 y 90 euros (un total de 1.620), respectivamente, a los tres agentes de la Policía Nacional a los que agredieron durante una trifulca en la frontera del Tarajal.
Acusados de un delito de atentado y tres leves de lesiones, los hechos se produjeron el 10 de septiembre de 2012 en la frontera del Tarajal, cuando uno de los acusados, H.A., fue requerido por agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado destinados en el paso fronterizo a fin de que cumpliera con la normativa estipulada en esta zona y procediera a identificarse.
H.A. se negó, comenzando entonces una discusión con los policías, en la que también intervino la segunda de las acusadas, F.A., hermana del anterior quien, con ánimo de atentar contra el principio de autoridad, comenzó a golpear y propinar patadas a los agentes, los cuales procedieron a su detención, usando para ello la mínima fuerza indispensable.
Uno de los agentes no pudo desempeñar su trabajo tras las lesiones sufridas
En ese momento, el último de los acusados y padre de los dos anteriores, A.A.H., intentó impedir la detención, golpeando a los policías a fin de impedirles realizar su labor.
Como consecuencia de estos hechos, uno de los agentes sufrió una lumbalgia y esguince cervical, lesiones que no precisaron tratamiento médico y que tardaron en sanar 14 días impeditivos para el ejercicio de su profesión.
Un segundo policía fue diagnosticado de una cervicalgia y dolor en brazo izquierdo, lesiones que tampoco requirieron tratamiento médico pero que, al contrario que su compañero, no le impidieron realizar su trabajo.
El tercero de los agentes sufrió lesiones consistentes en contusión cervical y torácica, además de un esguince en el tobillo izquierdo que requirieron cinco días para su sanación.
El pasado mes de marzo, los tres acusados ingresaron la cantidad de 1.080 euros para el pago de las indemnizaciones, aunque aún queda pendiente el abono de las gafas y el reloj de uno de los policías nacionales, que quedaron destrozados a consecuencia de la trifulca.







La policía y la Guardia Civil están dejadas de la mano de Dios en Ceuta,y Melilla,el gobierno de España hace siempre dejación con respeto a ellos.
No debe permitirse que los moros agredan a nuestras fuerzas del orden.
¿A qué no se atreverían con la policía marroquí?
Basta ya.
Ni tampoco los payos del CNP hagan mal su trabajo tratando a los demas como si fuera basura