A las doce del mediodía, el rugido de las motos en la Gran Vía comenzó a ser cada vez más intenso en Ceuta.
Una a una, las motocicletas fueron ocupando la calle hasta formar una larga caravana que, según la organización, reunió a más de 110 motos, con moteros de Ceuta y participantes llegados desde la península para sumarse a esta protesta, que se suma a las cuantiosas que se han ido celebrando en nuestra ciudad.
La concentración, convocada bajo los lemas “por nuestra seguridad”, “por nuestras fronteras”, “por nuestras familias” y “por el futuro de Ceuta”, ha vuelto a llevar a las calles una reivindicación que sus participantes mantienen desde hace casi dos meses.
La unión de todos los moteros y el ejemplo de Tito y Juli

Entre los asistentes estaban Tito y Juli, dos moteros que aseguran llevar toda una vida sobre las dos ruedas y que, según explicaban esta mañana, han participado en todas las movilizaciones celebradas durante este periodo.
Ambos permanecen además acampados en el ‘Mini Trampolín’ levantado sobre la Plaza de los Reyes.
“Nos hemos dado una ducha rápida en casa, nos hemos preparado y hemos salido con las motos”, cuentan sobre el vehículo a dos ruedas con el que protestarán durante otra larga jornada, aunque esta vez de manera diferente.
Reivindicaciones de todo tipo
La concentración vuelve a poner sobre el asfalto las reivindicaciones de un pueblo que asegura que seguirá movilizándose para reclamar una mayor seguridad y control en la frontera.
Durante este domingo pensaban realizar más actos hasta terminar en la zona de Benzú después de distintos recorridos por la ciudad.
Este domingo ha tocado a los moteros, pero durante toda la semana se van haciendo muchos más actos para que Ceuta no se olvide y para llevar la reivindicación a todos los sectores.






