Los asentamientos de la playa del Trampolín y de Benítez siguen creciendo a pesar de los traslados como el organizado este mismo viernes, que terminó con estampidas, avalanchas y una acción policial llevada al extremo. Es la sensación que tienen los vecinos de Ceuta, que cada vez son más.
Y no les falta razón. Los asentamientos están creciendo, recibiendo nuevas incorporaciones de quienes bajan de los montes o los que abandonan casas patera que ya no pueden pagar.
Las fuerzas de seguridad están detrás de estas viviendas, al menos para denunciar las que se están dedicando a servir de albergue clandestino. Se debe demostrar que existe un cobro por pernoctación para que se pueda intervenir judicialmente. Algo que no siempre es sencillo.
Del McDonald’s a la venta de chándal de La Inmaculada y cargas de teléfonos móviles
Cada vez hay más tiendas. Las que ya estaban y las nuevas. Como cada vez también hay más mercadillos de todo tipo, hasta un puesto con el mítico símbolo de McDonald’s con su ordenador incluido (de adorno), su café caliente y sus hamburguesas.
Otro en el que se venden ropas deportivas escolares como unos chándal del colegio La Inmaculada mostrados por un vendedor de cuyo cuello cuelga una medalla de campeón.
¿Cómo ha terminado todo esto aquí? Es impresionante la maquinaria que sostiene este auténtico zoco que va a más y en donde ya hay hasta competencia.
Se vende bebida fría, algo que se logra metiendo las latas en cubos de agua con hielos; se hacen cargas para teléfonos móviles a 5 euros, se realizan bocadillos en vivo y en directo, se venden zapatos de todo tipo, productos de cosmética, pan, huevos, tomates… y que no falten paquetes de cigarrillos.
Mujeres africanas hacen trenzas, otros peinan, cortan el pelo, afeitan…
“¿Tienes cambio de 50 euros?”
Es otro mundo, un mundo en el que se compra y se vende, se maneja dinero, se reparten roles. “¿Tienes cambio de 50 euros?”, pregunta Nabil, un joven con el pelo rizado que se sonríe al ver la cara de sorpresa. Otro pide cambio de 20.
Decenas de residentes en el Trampolín miran hasta las ofertas de los puestos. Aquí, en este arenal, miles de hombres, mujeres y niños han construido su propio mundo, su propia ciudad.
Los traslados efectuados a la zona del puerto de 1.700 personas no han cambiado en nada la ocupación de estas playas. Al contrario, hay más ocupantes. Llegan nuevos, o bien porque abandonan sus asentamientos previos o bien porque han logrado entrar en Ceuta de manera clandestina.
Entradas constantes, también por el perímetro
Las entradas continúan, existe ese goteo por mar, pero también por el vallado. Esa línea perimetral con Marruecos, esa zona sobre cuya seguridad el Ministerio del Interior saca pecho, no funciona como debiera según los espacios en donde se produzcan los saltos. Hay intentos y tienen lugar entradas.
Es un efecto llamada claro y constante, un efecto llamada que deja en evidencia el descontrol que ha supuesto esta llamada crisis de Ceuta.
Nunca se ha comunicado el número total de inmigrantes que entraron, tampoco los que se quedan. Si se cuadran las últimas aproximaciones dadas, podrían superarse las 100.000 entradas en 48 horas, mucho más que la población de Ceuta.
El descontrol en cuanto a la obligada transparencia es absoluto. Interior mantiene activa una página web que obvia lo que todos quieren saber, evita dar publicidad a la realidad de una frontera sur en la que se piden explicaciones a las cuantiosas dudas que han terminado por desestabilizar a su propia población.
¿Por dónde entran?, el lastre de no saber ni con qué población se cuenta
La Guardia Civil y la Policía Nacional no creen que haya túneles que estén sirviendo para más entradas. No lo creen en base a las investigaciones y rastreos realizados. Pero eso no significa que haya espacios que no hayan sido descubiertos.
Llegan a los nuevos asentamientos jóvenes con las ropas sucias, incluso descalzos. Por la valla, la Guardia Civil tiene constancia de entradas aisladas, pero no han dado con pasadizos que estén facilitando más pases de este tipo.
Apuestan por el abandono de los montes. Hay todavía muchísima gente viviendo en clandestinidad que no está fichada, que no ha sido reconocida, que forman parte de los invisibles.
Adultos y menores hay muchísimos en Ceuta que siguen pernoctando en la calle y que ni siquiera han sido reconocidos o filiados por las fuerzas de seguridad. Ese es el gran lastre del Ministerio del Interior, que no ha acelerado las identificaciones de todos los que deben estar en Ceuta.
Esta semana se ha logrado ya identificar a todos los que habitan en el embolsamiento de Loma Colmenar. Quedan entrevistas, y hay citas para dentro de un mes. La ralentización es clara y aunque el Gobierno de España pone fecha a la permanencia del mando único hasta diciembre de 2026, los retrasos pueden más que las intenciones.
Nadie es capaz de ponerle en estos momentos el cascabel a ese gato llamado Trampolín, a esa suerte de casetas, mezquitas, puestos de venta de todo tipo, camas, sillas, espacios para la práctica de deportes… Un asentamiento que lejos de reducirse crece en una imagen impresionante de punta a punta.







Aqui solo pueden pasar dos cosas :
Declarar el estado de excepcion y que el ejercito termine con esto.Desmantelar todo esto, dirigirlos a la frontera, acumularlos en la playa de la frontera, quitar la barrera anticontaminacion y darles la "oprtunidad" de que se vayan andando cuando baje la marea.
Que los invasores, se sigan multiplicando, sigan implantando su tercer-submundo, y empiezen la ultima fase. Y la ultima fase es declarar ellos su propio estado de excepcion contra nosotros.
Esto que parece una locura, es lo que piensan el 95 % de los Caballas. Sabemos que es cuestion de tiempo que se levanten contra nosotros, Otra cosa es lo que digan de cara a la galeria, al buenismo y al bienquedo .........