Las actividades programadas ayer cautivaron a los más pequeños, que disfrutaron y aprendieron a través de las historias de personajes de la ficción
A pesar de que, en la mayoría de casos, presentan un aspecto que echa instantáneamente la mirada hacia atrás, imágenes extravagantes, de rasgos marcados y exageraciones irreales, los monstruos tienen, o pueden tener, un encanto extraordinario, una belleza acaso única e irresistible.
Bien los saben los niños, esos locos bajitos llenos de sabiduría, que hacen de monstruos peludos, coloreados de verdes fosforecentes, y de poses amenazantes, verdaderos amigotes, colegas que son compañeros de viaje incluso para las etapas siguientes de la vida: Porque, ¿quien siendo adulto no rememora de cuando en cuando los juguetes de la niñez y desliza por el rostro una sonrisa que mezcla ternura con melancolía?
El fantástico mundo de los monstruos, así se tituló la actividad que el grupo ‘Coeduación y animación a la lectura’ programó para los más pequeños en la Plaza de lo Reyes dentro del marco de la Feria del Libro; ya por la tarde, repitió actividad el mencionado grupo denominando a esta segunda función Mis monstruos favoritos. Dos actividades que, a tenor de la cara de entusiasmo y alegría que mostraban los niños que en ellas participaron, supusieron un verdadero acierto no exento de una elevada carga de aprendizaje pues muchas de las lecciones tenían un claro final divulgativo.
Para la jornada de hoy, la Feria del Libro acogerá, de 19:00 a 21:00 la actividad Historia de vida, a cargo de la Asociación Cultural L’Atelier, evento que convivirá con esas casetas de los libreros que estarán abiertas para gloria de las mentes inquietas, esas, infantiles y maduras, capaces de hacer de los monstruos compañeros inseparables.






