“Levante el sobre y mire por la ranura a ver si alguna de las personas que ve es el autor del delito que usted denuncia”.
Así que la víctima hace lo que le ordenan: levantar el sobrecito pegado con celo a una cristalera y tratar de reconocer a través de una estrecha ranura al delincuente. Intentar encuadrar esta imagen en el escenario de los avances tecnológicos ‘vendidos’ con la puesta en marcha de la Nueva Oficina Judicial (NOJ) resulta complicado, por no decir imposible. ¿No hay otras formas de organizar una rueda de reconocimiento que seguir estas pautas? Sí que fueron propuestas, al menos por el sindicato CCOO que pidió que este trámite se llevara a cabo a través de una cámara conectada al ordenador, una forma menos violenta y tercermundista que como se está llevando a cabo en la actualidad. El despacho del secretario judicial, en las dependencias del juzgado de guardia, sirven para unas ruedas de reconocimiento que se hacen en el Palacio de Justicia por operatividad, para evitar el traslado a la Jefatura Superior de toda la comitiva judicial, detenidos, policías, testigos y demás. El hacerlo en las instalaciones judiciales pretendía servir para ganar en efectividad, rapidez y causar menos molestias a todos los agentes que, de una forma u otra, tienen cierta participación en este tipo de actos. “Así se hace mejor, pero nunca pensamos que tuviera que ser así, de una forma tan chapucera”, denuncia el sindicato. CCOO reclama que se adopten medidas que evitan una imagen que, cuando menos, parece más propia de un juzgado tercermundista y en nada casa con la difusión de una idea de modernidad en la justicia que está promoviendo el propio Ministerio. Lo que se plasma sobre el papel en nada se asemeja a las imágenes del día a día.






