El caso de Max, un gato de solo 4 meses que fue abandonado a las puertas de una clínica veterinaria en Ceuta el pasado 4 de agosto, ha conmocionado a la comunidad animalista y puesto en evidencia las carencias en la protección animal en la ciudad.
Max es un animal completamente sociable, cariñoso y acostumbrado a la vida en casa, por lo que su supervivencia en la calle estaba condenada al fracaso. Inicialmente, estaba previsto que fuera esterilizado y luego soltado en una colonia felina, un destino que las leyes de protección animal prohíben para gatos como él.
Max encuentra un hogar, pero la problemática continúa
Gracias a la difusión del caso y a la intervención de Chats Noirs, finalmente Max ha encontrado una familia adoptante que le ha abierto las puertas de su hogar, evitando así que fuera abandonado a su suerte.
Sin embargo, desde Chats Noirs señalan que esta situación no es aislada y que la ciudad sigue sin contar con un centro de protección animal, lo que agrava los casos de abandono y dificulta la atención adecuada a animales extraviados o desamparados.
Incumplimientos legales y abandono encubierto
La organización ha denunciado que el Ayuntamiento de Ceuta no cumple con la Ley 7/2023 de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales, que obliga a los ayuntamientos a recoger a los animales abandonados y alojarlos en centros adecuados.
Además, el abandono o la suelta de gatos en colonias felinas, especialmente si no pertenecen a ellas, está expresamente prohibido por la ley, ya que pone en riesgo la vida de estos animales, sobre todo en casos como el de Max.
La realidad de las colonias felinas en Ceuta
Las colonias, que deberían servir para controlar la población de gatos callejeros mediante el protocolo CER (Captura, Esterilización y Retorno), están sobrecargadas porque también deben asumir casos como el de Max, que requieren adopción y protección.
Chats Noirs insiste en que meter a gatos como Max en colonias no es protegerlos, sino simplemente deshacerse de ellos, lo que supone un abandono encubierto y un incumplimiento flagrante de la normativa vigente.
Una llamada urgente a las autoridades
Desde Chats Noirs exigen que el Ayuntamiento de Ceuta asuma sus responsabilidades y cree un centro de protección animal que garantice el bienestar y la seguridad de los animales abandonados, ofreciendo alternativas reales y legales a casos como el de Max.
Mientras tanto, la solidaridad ciudadana sigue siendo clave para salvar vidas, como la de Max, y se pide colaboración para encontrar hogares para los animales en situación de riesgo.






