La red de oenegés europea también alerta de la “militarización creciente” en los recintos portuarios de Ceuta y Melilla

La organización Migreurop, que aglutina a oenegés como la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), APDHA o SOS Racismo, ha recordado a los Gobiernos de España y Marruecos que una de sus “obligaciones internacionales” es la protección de la infancia. Lo hace días después de la muerte de Omar ‘Susi’, el joven que resultó atropellado mortalmente en el puerto de Ceuta.

La entidad ha recordado que ambos países son firmantes de la Convención sobre los Derechos del Niño y ha reprochado a ambos estados que se “niegan” a “asumir sus obligaciones”. “España y Marruecos no pueden seguir vulnerando los derechos de las personas migrantes en nombre de la seguridad en las fronteras europeas”, ha apuntado la red en un comunicado.

“Muertes provocadas por la gestión militar de los movimientos migratorios”

“Esos Estados son responsables, como la Unión Europea y sus Estados miembros, de la puesta en peligro de niños y adultos en busca de exilio, así como de las muertes provocadas por esa gestión militar de los movimientos migratorios”, ha incidido, al tiempo que ha criticado la militarización creciente de los puertos de Ceuta y Melilla.

Migreurop hace referencia a la instalación de nuevas vallas y alambradas, material de vigilancia “para impedir el paso de esos jóvenes exiliados”, lo que “acentúa también su puesta en peligro”. “Lejos de desanimarse, se arriesgan más para montarse en los ferris que van a la península”, ha detallado.

La organización también ha asegurado que se documenta “regularmente” casos de “violencia policial en conrta de los menores no acompañados, la mayoría de nacionalidad marroquí, así como casos de violencia racista por parte de civiles”. “En el lado marroquí, en Beni-Ansar y Nador, los jóvenes son perseguidos por la policía, detenidos y alejados de la frontera”, ha criticado también.

“Entre la población exiliada, hay niños y niñas que migran solos y que se encuentran vagando en la frontera marroquí-española y en las calles de Ceuta y Melilla, con unas administraciones públicas que se niegan a asumir sus obligaciones de protección de la infancia”, ha acentuado.

Migreurop ha asegurado que esta situación “se ha ilustrado de manera trágica” con la muerte del joven Omar ‘Susi’ en Ceuta, y ha hecho referencia al encarcelamiento del conductor desde entonces.

Más violencia contra los subsaharianos

La red también ha denunciado en su comunicado el aumento de la violencia contra los subsaharianos, “que ahora afecta también a las mujeres en los campamentos del lado marroquí, la persistencia de las devoluciones en caliente o el uso de material antidisturbios en el lado español”.

La explicación que la organización da al aumento de conflicto en las fronteras de Ceuta y Melilla es el aumento del número de migrantes y demandantes de asilo. “El taponamiento de otras rutas como Grecia e Italia y la falta de emisión de visados para acceder a Europa provocó que en 2017 se triplicara el número de personas que han llegado a las costas en pateras”.