La Dirección Provincial del Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP) acierta al no mantener las ratios de Infantil de 3 años en el máximo legal y al optar por rebajar a 21 o 23 (según haya dos o un niño con necesidades especiales matriculado) el número de estudiantes por aula en ese nivel aprovechando la caída de la natalidad que se ha registrado durante los últimos ejercicios en Ceuta.
La administración debe seguir haciendo todo lo posible para maximizar el uso de los recursos materiales y humanos disponibles y evitar que haya centros que por cualquier razón sean evitados por las familias sin fundamento alguno.
Hace años la escolarización, que se abre mañana para el próximo curso, era un periodo en el que proliferaban las trampas y los enchufes para lograr el colegio deseado vulnerando los derechos de otros progenitores con menos contactos o forzando las ratios todo lo que daba la legislación de sí y más.
Por fortuna, gracias al empeño de distintos directores provinciales, se ha puesto coto a esas prácticas. Ahora es necesario perseverar en esas políticas que no busquen dar satisfacción inmediata a particulares y mirar por el interés general de toda la ciudadanía y de todo el alumnado, garantizando en todos los centros el mayor nivel de equidad posible, algo que debe empezar por aplicar a todos los mismos criterios, como se ha decidido.
A partir de esa base será necesario incidir en la implantación de programas y proyectos que permitan a los centros con mayores dificultades dar mejores oportunidades a su estudiantado para conseguir el éxito académico, la semilla de un futuro próspero.






