Parece mentira que en una ciudad como Ceuta, donde disponemos de unidades especializadas en “control de masas” y antidisturbios del Cuerpo Nacional de Policía —como la Unidad de Intervención Policial (UIP), la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) y, por supuesto, cualquier agente de la Policía Nacional, ya que durante los nueve meses de academia también reciben formación en “control de masas” y en el uso de armas largas—, nos encontremos con que la Policía Local dedica cada año tiempo y recursos a realizar cursos sobre esta materia.
Todo ello cuando el “control de masas” no es una competencia propia de la Policía Local, ni una formación que les vaya a resultar de gran utilidad práctica, ya que para ese tipo de intervenciones están las unidades del Cuerpo Nacional de Policía, perfectamente preparadas y equipadas para actuar en cualquier momento que sea necesario.
El Cuerpo Nacional de Policía es una de las mejores policías de Europa, y Ceuta tiene la suerte —como ya he mencionado— de contar con bastantes unidades de la UIP y la UPR, además de que todos los patrulleros de seguridad ciudadana disponen de material antidisturbios y formación específica en “control de masas”.
No hay que olvidar que la UIR (o algo parecido) fue un invento absurdo del partido político GIL cuando gobernó en Ceuta, y que fue duramente criticado en su momento por Emilio Carreira, quien más tarde, como director general de la Policía Local tras la moción de censura que devolvió el gobierno al Partido Popular, decidió disolver dicho grupo al considerarlo una pérdida de efectivos y entender que esa función correspondía exclusivamente a la Policía Nacional.
Los responsables de la Policía Local deben ser valientes y afrontar una reestructuración profunda, centrando su trabajo en sus competencias reales, como el cumplimiento de las ordenanzas municipales, un ámbito que en esta ciudad está claramente descuidado y que resulta muy importante para el ciudadano. Es hora de que la Policía Local deje de intentar asumir funciones que no le corresponden y que ya están perfectamente cubiertas por profesionales del Cuerpo Nacional de Policía.
Asimismo, sería muy positivo que la Policía Local de Ceuta realizara cursos y se formara en todo lo relacionado con la Ley de Bienestar Animal, para que se empiece a aplicar como corresponde, ya que actualmente todo lo referente a este ámbito está muy abandonado.







Toda la razón.Asi pensamos la mayoría de los ceutíes, pero el sentir popular y mediático parece importarle poco a los que gobiernan, y criticar la gestión de la policía local es un pecado mortal, y admitir que funcionan fatal, una ofensa a los agentes.
Aquí la responsabilidad es del Jefe y de Vivas , que lo ha cronificado en el puesto.
Por lo visto tienen desatendidas las ordenanzas, porqué tienen que están en otros menesteres, ese es el argumento que reciben los que se avergüenzan de una ciudad donde las ordenanzas municípales, básicas para el bienestar del ciudadano, ni se cumplen, ni tienen ningún garante de que así se haga.....ni se vaya hacer.
La solución es un cambio radical, será difícil, porqué lo de "zapatero a tus zapatos escuece", y no olvidemos a los sindicatos.