El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, tenía claro que había que emprender mejoras en Protección Civil. Un área que estaba abandonada y a la que no se le daba la importancia requerida que resulta clave ante fenómenos adversos como las inundaciones o los incendios. Para potenciarla buscó la mano de quien ha peleado en otras áreas con éxito: Ángel Gómez. Su desembarco, aunque cercano en el tiempo, trae ya novedades. Y son importantes: de entrada más medios y más plantilla, para acometer tareas engorrosas y complejas de las que se esperan buenos resultados. La confianza dada por Vivas a quien lleva muchos años, toda una vida, trabajando con él codo con codo ha resultado clave y los primeros resultados se dibujan ya. Quedan meses complicados por delante, meses caracterizados por la posibilidad de que surjan inclemencias que se traducen en problemas. Para poder abordarlos hace falta gente competente que sepa dirigir, mandar y coordinar con soltura. Eso es al menos lo que exigen los actuales mapas de riesgo que ya dejaron el pasado año inundaciones e incendios en nuestra ciudad. Las ideas en Protección Civil están claras, algo básico para trabajar con la seriedad que el área requiere.





