Un nuevo estudio de Eurostat vuelve a dejar datos preocupantes para nuestra ciudad. Se apunta que cuatro de cada diez ceutíes están riesgo de exclusión social y a eso le añadimos otra encuesta que dieron a conocer hace algunos meses donde señalaban que éramos la primera región de Europa en cuanto al paro juvenil, lo cierto es que las perspectivas no son nada buenas. Pero ello viene a demostrar que las ayudas europeas de los últimos veinticinco años no han venido a acercar todo lo necesario a Ceuta a las medias europeas, sino que nuestra crisis estructural obliga a la toma de otro conjunto de decisiones donde las ayudas han de ser permanentes, por encima de datos estadísticos que al final resultan engañosos, porque luego vienen otros que los derrotan. Ahora que se ha iniciado el proceso de negociación para el próximo marco comunitario, que se iniciará en poco más de año y medio, Ceuta se está la está jugando para los próximos siete años.





