Desde hace un tiempo venimos aplaudiendo las gestiones que la Autoridad Portuaria de nuestra ciudad viene realizando para que nuestro puerto se convierta en un referente dentro del negocio del búnker que, aunque siempre ha sido uno de los más destacados de nuestro país, en una especialización masiva del sector, ha servido para realizar una apuesta arriesgada, pero que está obteniendo sus frutos. Y es que además de las empresas que han sido tradicionales dentro de este campo se ha visto la apuesta de una petrolífera como Vilma que invertirá sesenta millones de euros en la primera fase de ampliación del puerto sobre una superficie de cincuenta mil metros cuadrados. Luego la propia apuesta de la misma Vilma y de la multinacional holandesa Vopak por construir la segunda fase y luego explotarla tras la correspondiente adjudicación. Ayer, una petrolífera griega radicada en Gibraltar también se ha interesado por estar representada al otro lado del Estrecho igualmente. Son muestras más que positivas de ese buen camino.





