El diputado ceutí, Francisco Márquez, defiende la valentía que ha tenido el Gobierno de la Nación a la hora de encarar la reforma del Código Penal para hacer frente a las nuevas formas de terrorismo como es el yihadista y para el que el actual ordenamiento jurídico no disponía de las herramientas adecuadas para combatirlo con la “ley en la mano”.
Ayer Márquez, como portavoz adjunto del Partido Popular en la Comisión de Interior, asistió a los debates sobre la reforma del Código Penal para hacer frente al terrorismo yihadista y que cuenta con el respaldo del Pacto de Estado al que llegaron el grupo popular y el grupo socialista, abierto a otras formaciones políticas que igualmente se han sumado como Unión del Pueblo Navarro, Coalición Canaria y Foro Asturias. Desde el punto de vista del parlamentario ceutí esta cuestión de Estado fue entendida por el Gobierno y por esta razón se ha estado negociando con las grandes formaciones nacionales. Un segundo aspecto que interesa destacar con esta reforma es como se responde a las necesidades que demanda la sociedad, donde para abordar un nuevo tipo de terrorismo como es el yihadista hacen falta medidas nuevas desde el punto de vista legal. Y un tercer análisis que efectúa el diputado es el compromiso que ha adquirido el Gobierno de la Nación de continuar con la labor de reforzar las labores de intercambio de información con los países más afectados como ya se viene haciendo en los últimos años e incluso de incrementar los medios materiales y humanos como el acuerdo adoptado la semana pasada por el Consejo de Ministros de crear más de treinta plazas de fiscales que se especializarían en esta materia.
Defensa de la pena de prisión permanente revisable
Para el parlamentario ceutí, uno de los aspectos más polémicos de esta reforma como es la pena de prisión permanente revisable, supone por un lado el cumplir con una promesa electoral del Partido Popular y además “entiendo que es totalmente justa para una serie de delitos como los terroristas, los violadores o los pederastas siempre que haya resultados de muerte”.
Quiso asimismo, en relación con el propio debate criticar la postura que defendió el portavoz de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, cuando hizo un llamamiento para que se tomasen medidas preventivas, tanto en Ceuta como en Melilla, para todas las cuestiones relacionadas con el terrorismo yihadista, de maneras “que las dos ciudades dejen de ser coloniales”.






