Este pasado sábado, un ejemplar de Zifio de Cuvier fue encontrado en la costa de Benzú. Aunque llegó con un hilo de vida a las costas de Ceuta, a pesar de la rápida intervención de todos los agentes implicados, el animal acabó falleciendo.
Ahora, las pruebas pertinentes deben esclarecer el motivo de la muerte, aunque todo indica que es consecuencia de unas maniobras militares que han afectado al ciclo de vida de estos animales. Y es que, cabe señalar que han sido cinco los ejemplares hallados en la costa mediterránea en tan solo 24 horas.
Óscar Ocaña, biólogo y director científico de la Fundación Museo del Mar, ha visitado el plató de FaroTV para hablarnos de esta especie y los posibles motivos de su muerte, además de cómo funciona la red de varamiento de la ciudad.

-Lo primero, ¿cómo se produjo este aviso y en qué consistió vuestra intervención?
-Esto empezó muy temprano y fue justamente el personal de CECAM, justamente Juan Carlos Rivas, el que me dio el aviso muy tempranito porque el animal llegó todavía vivo. Como ellos se encargan, sobre todo de los animales vivos, estaban personados. Luego me avisó rápido porque ya el animal murió.
Enseguida se activó la red de varamiento, que funciona muy bien. La empresa de recogida, Athisa, con su gestor a la cabeza, Rodrigo, lo hizo perfectamente y ya tenemos el animal en el pudridero, que no es poco.
Todo ha funcionado muy bien porque en Ceuta tenemos no solamente un único pudridero, sino una red de asociaciones que trabajan en todos estos temas muy bien, como nosotros, el CECAM, Septem Nostra e incluso la SEO, que también a veces nos apoya en todo esto.
-Háblanos de esta especie, el Zifio de Cuvier, que no es habitual verlo en nuestras costas.
-No, no es habitual. Ya tenemos un Zifio anterior de un varamiento hace muchos años, un macho enorme, todavía mayor que este, creo, si no recuerdo mal, y este sería el segundo varamiento.
Directamente nuestra colaboradora, Marichen Navas, se personó allí rápidamente y tomó las medidas. Sabemos que mide casi cinco metros y medio, sabemos que es un macho gracias a lo que hizo ella y sabemos que estaba recién muerto, que estaba todo muy bien, tenía hasta los dos dientes todavía.
También estuvo el veterinario de CECAM allí, Álvaro García, y tomó también una serie de muestras importantes que se llevaron ellos; y no se pudo hacer una necrosis reglada porque la persona que tenía el contrato, Seashore, Carolina, no pudo acercarse a Ceuta porque ya no tenía presupuesto para eso, pero sí que estuvo en Almería y sí que estuvo en Murcia.
-No podemos olvidar que aparte del ejemplar hallado en Ceuta, se han encontrado cuatro más en las costas de Almería y de Murcia.
-Por lo menos cuatro, no sé si más, pero han llegado cuatro que ya es mucho.

-¿Qué hipótesis se plantean de lo que puede estar ocurriendo?
-Es un varamiento masivo que recuerda a lo ocurrido en Canarias y además ha coincidido también con unas maniobras navales militares en la zona. Entonces, claro, la alarma salta. Por eso ha habido tanto interés veterinario en tomar las muestras que se han tomado, aunque la de Ceuta no se ha podido tomar todavía.
Aun así, yo creo que ya con lo que han hecho en la otra costa, vamos a saber si realmente esto está relacionado con las maniobras militares, pero eso hay que demostrarlo científicamente.
Para demostrarlo se toma muestra y se intenta analizar, como se analizó la otra vez en Canarias. Lo que ocurrió allí es que hay un problema de sónares profundos para detectar submarinos que tienen un sonido muy poderoso.
Estos animales tienen unos sónares propios biológicos muy desarrollados y, los alteran tanto, que tienen que subir a la superficie. Ellos son grandes buceadores y pueden estar buceando a cientos de metros de profundidad, y entonces suben muy rápido y crean burbujas que los matan, igual que un buceador que no respeta sus paradas.
Esta es la hipótesis que publicaron los veterinarios. Estamos hablando de una población pequeñita de Alborán y, a nivel ecológico, sea la causa que sea, esto puede ser un duro golpe para la población de Alborán.

-Por otro lado, no podemos olvidarnos de la red de varamientos de aquí de Ceuta. ¿Cómo funciona y quiénes están implicados en ella?
-Está el CECAM, que se encarga de los animales vivos y que colabora con nosotros; pero la red de varamientos la llevamos desde Septem Nostra y desde la Fundación Museo del Mar.
Colaboramos junto con la Consejería de Medio Ambiente y la Consejería de Sanidad, con la que a través de su grupo de veterinarios ordena todas nuestras actividades en el pudridero.
El pudridero es el área que tenemos en la zona del barranco de Pinier, dentro del territorio de la empresa Makerel, que colabora también con nosotros cediéndonos el espacio y ahí podemos hacer todo.
Se llama pudridero porque ahí los animales van, se van trabajando, se van pudriendo y se van sacando todos los residuos hasta recuperar el esqueleto.
-Si un ciudadano se encuentra un animal en este estado, ¿qué debe hacer?
Avisar a emergencias, no debe hacer otra cosa. No tocarlo, no acercarse y no intentar ayudarlo, que eso es muy loable. Como mejor lo va a ayudar es llamando a emergencias, que tiene claro su protocolo.
-Para ir finalizando, ¿alguna reflexión o algo que añadir?
-Decir que nosotros estamos preparando un plan de varamiento porque tenemos que actualizar el plan de varamiento de grandes cetáceos, que es un subplan dentro de nuestro plan.
Entonces, está bien al menos saber que estamos en un sitio positivo, magnífico, todavía con una naturaleza desbordante, y que los seres humanos tenemos que dedicarnos a cuidar todo esto y a ponerlo en valor de verdad socialmente para que las personas realmente de la disfruten de todo esto.
Agradecer a todo el mundo que ha participado, a las asociaciones que he nombrado antes, a Marichen Navas y a todos los que colaboran con nosotros siempre: Enhorabuena por lo bien que trabajan todos, a la propia Ciudad Autónoma, las dos consejerías que nos ayudan siempre, a los servicios de emergencia, a la empresa Athisa, que ha trabajado muy bien…Solamente agradecimiento y que sigamos todos trabajando igual y coordinándonos tan bien.





