Mafia o Democracia. Ese fue el lema elegido por el PP el pasado fin de semana para salir a la calle en contra del Gobierno.
A Triano no le ha parecido bien la presencia de los parlamentarios ceutíes y de una miembro del Gobierno local. Tiene toda la razón. No se puede estar dando una mano mientras preparas la torta con la otra. No se puede juntar el blanco con el negro esperando que ninguno de los colores salga perjudicado. Cuando haces un revoltillo extraño suceden escenas de este tipo, que te encuentras a los mismos que promulgan la lealtad institucional hablando de mafia o democracia en una especie de caricatura voxiana que no sabes por dónde te va a salir.
El PP es un partido que intenta buscar la personalidad perdida hace años. Camina a base de ridículos sin saber qué mensajes explotar para echar a Sánchez del poder enarbolando banderas extremas al más puro estilo Vox, pero sin que parezca que son como ellos.
Un caos tan extraño que les hace estar donde estar, sin levantar cabeza por mucho que transformen la imagen política de su presidente.
No se trata de perder la acción política y la crítica. Hacerlo sería insano, si se permite ese término. Pero dentro de ese juego no cabe aplicarse una especie de doctor Jekyll y Mr. Hyde.
El ciudadano, aunque lo parezca, no traga con todo. Tiene sus límites y hay niveles que no pueden ser burlados de esta manera.
Quizá alguno y alguna deberían saber estar en sus sitios adecuados. Incluso ya por responsabilidad política.







El que no tiene personalidad es el PSOE CEUTI, practicamente faltan un año y medio para las elecciones y los de triano siguen haciendo de muleta para Juan Vivas, que sigan asi si sacan uno sera de milagro