El grupo de 20 indios del monte que fueron trasladados en distintas tandas a centros de internamiento de la península ya se encuentra en libertad, tras cumplirse los plazos marcados por la ley de extranjería y no llevarse a cabo la expulsión. La salida de todos ellos se ha ido produciendo de manera escalonada y al igual que se fue llevando a cabo la detención y posterior traslado al CIE. El colectivo llevaba cuatro años en la ciudad, permaneciendo casi la práctica mayoría de este tiempo viviendo en el monte, cerca del pantano del Renegado. Meses antes de su traslado al CIE volvieron al CETI.





