“Han cogido los pivotes de una casa vecina y se han animado a ponerlos”, advertía el presidente de la asociación vecinal con el miedo en el cuerpo ante el desencuentro de dos vecinos. Uno quería acceder a la calle con su vehículo, el otro se oponía. “Espero que no lleguen a las manos, si esto ocurre tendré que llamar a la Policía”, decía Ali Hamido que intentaba mediar sin éxito.
“Es que si la Ciudad no actúa pues tendremos que hacerlo nosotros, no podemos quedarnos de brazos cruzados, esta es una calle peatonal”, aseveraba una mujer con la desesperación inyectada en las palabras.
Esta calle a la que da nombre el Poblado de Regulares es peatonal. Y tiene las casas pegadas a la calle. “Pero todos, incluso muchos vecinos, hacen caso omiso”, exclama una mujer con los brazos en alto fruto de la indignación. “La Ciudad ha colocado señales de prohibido el paso de vehículos pero los han arrancado, hay quien no respeta nada”, indicaba otra mujer.
Los efectos de tanto coche pasando no se han hecho esperar. Según los vecinos, el tráfico rodado ha sido el culpable de la ruptura de tuberías: “Al pasar con tanta velocidad y tantas veces las han reventado”. “Están arreglándolo y entre las obras y el tráfico, esto es un caos”, señaló una mujer mientras no perdía puntada al inicio de la calle, donde ayer por la tarde terminaron de colocar los bolardos.
“Yo tengo que coger a mi madre en brazos, que es anciana y está enferma, para subirle a la planta de arriba, porque aquí debajo, su dormitorio da justo a la calle, y las motos y los coches parece que le pasan por encima de la cabeza”, relató otra vecina de Poblado de Regulares. Los pequeños tampoco pueden jugar en la calle, según la decena de vecinos que se arremolinaba ayer en la vía para que nadie entrara en vehículos. “Hace dos semanas, tuve que sacar a una niña de debajo de una rueda, por poco no la matan, gracias a los gritos el vehículo paró”, cuenta el presidente.
Los vecinos estaban indignados ayer porque nadie de la Ciudad “cierra la calle al tráfico, así que tendremos que intervenir nosotros, por nuestros hijos”. “Nadie se asegura de que se cumpla la ley”.
El presidente de la asociación del Poblado también destacó la falta de aparcamientos como otro de los problemas claves: “La gente pasa en coche por aquí porque no tiene por dónde aparcar. Esta calle, que no tiene salida, desemboca a una plaza para estacionar, y claro tanto una parte como otra tiene razón”, decía Hamido ayer.
Gritos y peleas en plena calle
Las casas en Poblado de Regulares parece que se dan codazos. Asegura un vecino, “de los de toda la vida”, que han engullido calles para instalarse. “Antes había cuatro edificios con sus calles, pero empezaron a edificar y nos quedamos con callejones”. Ayer, una de estas calles estrechas no vivió el trasiego habitual de vehículos. Algunos residentes lo prohibieron “porque es peatonal”. Pero el problema ha provocado peleas y gritos entre los vecinos. Los que están a pie y los que quieren pasar en coche.
En Breve
Atropello de una niña
Hace dos semanas, los vecinos del Poblado de Regulares presenciaron cómo un vehículo atropelló a una pequeña del barrio en una calle peatonal. “No respetan que es una calle peatonal, arrancan las señales cuando las ponen”, dice una vecina.
Falta de aparcamientos
El presidente de la asociación de vecinos del Poblado de Regulares asegura que es la falta de aparcamientos lo que obliga a muchos residentes a coger con su coche por esta vía que no tiene salida, pero que accede a una plaza para estacionar.
Indignados con Vivas
Cuentan los vecinos de Regulares que están indignados con el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, “porque nos prometió que arreglaría esta situación y de momento no ha hecho nada, ni al control de la calle para que no circulen vehículos ni a la falta de aparcamientos”, se lamentan.






