Las aguas residuales ‘bañan’ la acera del puente del Quemadero ocasionando malos olores.
Un vecino de la barriada Príncipe Alfonso quiso denunciar ayer a través de El Faro una fuga de aguas fecales que desde hace tiempo ‘bañan’ los acerados a la altura del puente del Quemadero. Asegura este vecino, que no solamente las aguas residuales provocan malos olores, que de estar en época estival, sería un problema incluso mayor, sino que también está ocasionando incidentes entre los peatones y algunos motoristas.
Este vecino asegura que desde la barriada han informado a la Ciudad Autónoma de la existencia de esta fuga de aguas fecales, pero hasta el momento no se ha visto “a nadie” acudir al lugar para reparar la posible avería que está causando esta fuga.
Ayer mismo un motorista sufrió un incidente a causa del agua que se vierte sobre la calzada y que se desliza, por efecto de la inclinación del terreno, hacia el acerado.
Afortunadamente, el conductor no ha sufrido lesiones graves, sólo leves, pero la presencia de estas aguas en el suelo hace que los peatones también tengan que, casi, hacer malabares para no resbalar y mancharse de esas aguas que, insiste este vecino, desprenden muy mal olor.
El lugar de la fuga se encuentra poco antes de llegar al pequeño enclave viario que desvía el tráfico bien hacia la barriada bien hacia el Hospital. Este vecino confía en que, a raíz de esta publicación, “alguien de la Ciudad Autónoma tome por fin cartas en el asunto” y solventar este problema.
Además, recuerda este ciudadano que la Semana Santa está cada vez más próxima y expresó su deseo de que el Cristo de Medinaceli no tenga que pasar por un lugar lleno de aguas fecales ni que la Ciudad actúe sobre este problema, precisamente, por la proximidad de esta fiesta católica.





