Los usuarios del parque de perros han vuelto a mostrar su malestar ante lo que consideran un “incumplimiento del compromiso de la Autoridad Portuaria” de obligar a un particular a retirar los enseres con los que ha ocupado una zona de este recinto. Según informaba el presidente de la entidad portuaria, José Torrado, el pasado día 9 se retirarían dichos enseres, aunque “a fecha de hoy, sólo se han quitado los contenedores y tres vehículos, pero quedan muchas cosas dentro, entre ellas, vigas oxidadas y eso es un peligro, no sólo para los perros, sino también para los niños que vienen aquí”, se queja la secretaria de la asociación Parque de Perros de Ceuta, Sonia Gómez.
Torrado ha asegurado a este medio que los trabajos de retirada “no han parado” desde que comenzaron la pasada semana y que “hasta ayer por la mañana continuaban a buen ritmo”. Incluso ha admitido que “hay útiles de la Autoridad Portuaria que vamos a sacar”.
El responsable del Puerto reconoce que el problema radica en el enorme peso de todo lo que contiene esa área. “Se necesita una rotaflex para cortar las vigas que hay dentro, después hay que sacarlas poco a poco, trasladarlas con camiones grúas y vuelta a empezar. Lógicamente todo eso lleva un proceso y se necesita tiempo”.
Es por ello que Torrado estima que en una semana, aproximadamente, la zona reservada a perros poco sociables y perras en celo esté totalmente despejada. “El Puerto está colaborando en todo lo que puede y pone a su disposición todos los medios para tener esto preparado lo antes posible”.
Además, ha asegurado que, tras conversaciones mantenidas con la Ciudad, ha podido constatar “su compromiso de dejar aquello en perfectas condiciones”. Mientras los usuarios del parque continúan denunciando numerosas deficiencias como cajetines de farolas rotas y bases oxidadas, con el riesgo que ello implica, falta de limpieza y de recogida de las bolsas de basura de las papeleras, bancos rotos, fuentes sin reparar o la colocación de la puerta de acceso al revés, con lo cual la entrada se ubica en una zona cercana a un bordillo. “Es muy fácil tropezar y caerse al entrar. No entendemos esta manera de hacer las cosas”, asevera Gómez.






