Los agentes que custodiaban a Nayim K.A., alias Tayena, y que huyó cuando se bajaba del furgón policial en la puerta del Ceuta Center para sentarse en el banquillo del Juzgado de lo Penal número 1 pueden ser sancionados por parte de la Jefatura Superior de Policía tras el expediente interno que se ha abierto, una vez que se tuvo conocimiento de la situación.
Fuentes policiales han señalado a esta redacción que se ha producido desde luego una relajación en la vigilancia de este detenido por parte de los agentes que le acompañaban hasta el interior del edificio y que incluso últimamente se había reforzado el protocolo con una orden interior para que los detenidos que son conducios sean esposados a la espalda y no por delante.
Garaje subterráneo
De todas maneras se indica que en Ceuta se da una circunstancia que no existe en otros puntos de la Península y que hace aún más peligrosa la conducción de los detenidos y es que normalmente los furgones policiales que llevan a los detenidos entran en el interior de los aparcamientos subterráneos que hay en los edificios judiciales, como, por ejemplo, en el Palacio de Justicia, pero que eso no sucede en el Ceuta Center donde durante unos metros se mezclan con las personas que allí acuden y luego los ascensores que se utilizan son los mismos que cualquier ciudadano que va a las dependencias municipales de Recaudación.
Hay que destacar que durante la jornada de ayer prosiguieron los controles de vigilancia con la intención de dar con Tayena, pero se entiende que el mismo permanecerá durante unos días escondido a la espera de que se relaje su búsqueda y entonces poder intentar hacer una vida dentro de lo normal.
Nayim K.N., una vez que se deshizo de los policías escapaba subido en una moto de paquete en dirección hacia el Recinto. Detenido por la UDYCO en marzo durante una operación llevada a cabo en Benzú, se le relaciona con dos robos con fuerza en las cosas, dos contra la seguridad vial y atentados contra la autoridad. También en el momento de ser detenido, la Policía sospechaba de él como uno de los tiradores de la hamburguesería de Juan Carlos I. Asimismo, le constaban cinco órdenes de busca y captura y seis búsquedas policiales interesadas por la UDEV por delitos contra el patrimonio. En la intervención de la UDYCO, ésta lo definió como una persona “peligrosa” y su arresto formó parte de un operativo para terminar con el repunte de robos con violencia que se estaban produciendo en la ciudad.
Durante la jornada de ayer los detenidos que eran llevados hasta el Ceuta Center iban escoltados por dos agentes, uno a cada lado y luego otro unos metros más atrás.






