A última hora de la noche de ayer, la Ciudad remitía un comunicado de prensa en el que anunciaba la posibilidad de que el albergue de Hadú siga teniendo un uso social y no haya que trasladar hasta allí a los MENA. En la nota oficial se indica que se está considerando construir un nuevo centro de menores que sustituya al ahora ubicado en San Antonio, el denominado La Esperanza, pudiendo mantener así el uso originario para el que fue concebido el albergue levantado en San José, que es la atención a colectivos sociales vulnerables, si bien este destino podrá compatibilizarse con otros al margen del de servir como alojamiento en situaciones de emergencia.
Este replanteamiento, dice la Ciudad, obedece a que la Gerencia de Infraestructuras y Urbanismo (GIUCE) ha sometido a la consideración del Gobierno un informe que avala el poder disponer de unas instalaciones nuevas para el centro de menores La Esperanza a un precio sensiblemente inferior a las previsiones manejadas hasta ahora. El empleo de sistemas constructivos basados en el uso de elementos prefabricados de última generación hace viable desde el punto de vista económico esa solución, que el Gobierno concretará en fechas muy próximas.
Esta posibilidad permite recuperar la idea originaria de uso del albergue levantado en la calle de Vicedo Martínez. El Gobierno estudia dedicarlo, además de para atender necesidades de alojamiento por situaciones de emergencia, a centro de alojamiento para jóvenes y como sede de atención a la discapacidad, utilidades que compartirían ese edificio ya construido.
El espacio barajado para edificar, mediante un sistema de módulos prefabricados, las nuevas instalaciones en las que reubicar el centro de menores emplazado en la actualidad en San Antonio puede ser las inmediaciones del centro de reforma de Punta Blanca.
Todos los extremos que derivan de este replanteamiento, dice la Ciudad, serán debidamente concretados en los próximos días mediante las resoluciones que al efecto adopte el Consejo de Gobierno.
Esta noticia se conocía horas después de que se hubiera producido una reunión en la barriada de Los Rosales con los presidentes de varias barriadas. Una reunión que se convertía en un frente común entre más de una decena de barriadas de la periferia de Ceuta para establecer los pasos a seguir con el objetivo de no permitir la ubicación de ese centro, considerando que esto supondría hundir más a las barriadas de la periferia. “Están abandonando las zonas periféricas dejándonos sin equipamientos culturales o sociales y obligándonos a acoger a colectivos que pueden llegar a ser problemáticos como ya se ha demostrado y como pueden ser los casos de algunos Menores No Acompañados que debe tutelar la Ciudad”.
Horas antes de saberse la decisión final, el portavoz de la reunión y de Vicedo Martínez, una de las barriadas más implicadas en la lucha contra el traslado de los MENA a Hadú, Mustafa Mohamed, analizaba punto por punto la situación en la que se encuentra el problema en la actualidad, procurando el respaldo de todos los asistentes a una reunión “en la que se ha demostrado que el centro vive con prioridades y allí no existe ni un centro de drogodependientes, ni de menores ni nada que se le parezca”. Por eso, todos mostraban el apoyo a la reivindicación que comenzó hace ya unos meses cuando se decidió que el albergue que iba a ir destinado a personas sin recursos como vivienda en un tiempo acotado por una situación de emergencia, cambiaría el uso para acoger a los MENA.
Entre las medidas que se querían poner en marcha estaba el inicio de una serie de actuaciones como la de llevar a cabo una campaña informativa a todos los vecinos de la periferia sobre lo que sucede que no es más que “abandonar a la periferia y condenarla a ser la gran escombrera de la Ciudad”. Los vecinos no descartaban movilizaciones y aseguraban que harían lo posible por que los vecinos a los que representen “valgan lo mismo que los que viven en el centro de la ciudad”.
A esa reunión acudieron representantes de Hadú, Los Rosales, Recinto, Príncipe, Vicedo Martínez, La Reina... Vamos que la oposición era cada vez mayor a esta salida desechada finalmente por la institución municipal. Por parte de la Ciudad se habían barajado varias opciones, desde el antiguo hospital hasta el Amor Fraterno, de la Vicaría, para llegar al final al albergue de San José, anoche ya desechado oficialmente.






