Una alumna protagonizó en Bruselas una charla sobre nuevas vías de enseñar
Fatima tiene a sus dos hijos de edad escolar en el colegio Vicente Aleixandre. Un día le ofrecieron participar en algunas clases con sus hijos y aquello le pareció raro. “A los 27 años, ¿yo?, ¿al colegio?” Claro que aquella primera vez que le propusieron asistir a los grupos interactivos no pensó en cuánto podría ayudar su labor y su experiencia a sus hijos y a los compañeros de sus hijos. Y a ella misma.
Se trata de las comunidades de aprendizaje, que es el nombre por el que se conoce a los centros que apuestan por estas vías para lograr el éxito educativo. En Ceuta, comunidad de aprendizaje es el CEIP Vicente Aleixandre y el Mare Nostrum está en proceso. Estos colegios contienen los citados grupos interactivos, que es una manera de organización del aula en la que los alumnos se agrupan de forma heterogénea en varios ámbitos –sexo, nivel o cultura– y en los que cada grupo realiza una actividad concreta ayudado por una persona adulta voluntaria, sea esta estudiante de la universidad, jubilados o familiares, como es el caso de Fatima en el Vicente Aleixandre.
El martes se desarrolló en Bruselas la jornada Includ-ed sobre fracaso escolar e inclusión social, entre cuyas ponencias también se trataron los particulares de los grupos interactivos. Una de las ponencias que más expectación generó fue la de una niña de 10 años, Ania Ballesteros, que habló precisamente de las virtudes de los grupos interactivos, los mismos con los que se está ensayando en Ceuta. “A los alumnos buenos y los alumnos malos nos ponen juntos, para que ninguno se quede atrás”, señaló la menor durante su intervención en una singular forma de clase magistral. “Quien acaba antes ayuda al compañero”, dijo ante la mirada de unos 300 asistentes inscritos en la jornada que tuvo lugar el martes en la sede del Parlamento europeo.
Los grupos interactivos, señalan los expertos, tienen como objetivo desarrollar las operaciones cognitivas elementales, tales como la memoria o la atención; aprender las reglas prácticas para la ejecución de tareas; elaborar y utilizar mecanismos de pensamiento para la resolución de problemas o desarrollar procesos de aprendizaje dialógico.






