La comunidad de propietarios del Poblado Marinero, integrada por 33 concesionarios, tiene previsto reunirse el día 16 para abordar las mejoras que pretenden plantear al Gobierno local para situar a este recinto de ocio, sobre todo para jóvenes, en el lugar que merece.
“Que nos echen una mano porque hace falta que esto se incentive”, ha explicado en La Mañana de COPE el administrador de la comunidad Piku Surdendas. Y es que la mayoría de los empresarios instalados en el recinto coinciden en que hay déficits importantes en servicios públicos básicos como el del alumbrado, pintado de los edificios que componen el recinto o la seguridad. Piku Surdendas admite que se trata de un espacio que no recibe toda la atención que merece “porque existe dejadez por parte de la Ciudad”, pero los empresarios quieren distanciarse de las críticas que se han vertido sobre el Poblado Marinero por parte de los grupos de la oposición. “Esperamos que la Ciudad nos ofrezca oportunidad de reactivar este espacio y que nos colabore a dar un cambio de imagen al recinto, sobre todo en vista a la llegada del verano”, añade “porque el espacio se puede explotar mucho más. Aquí hay empresarios muy consolidados en Ceuta, y todos coinciden en que la zona está muy desaprovechada”. Esa llamada de auxilio de los empresarios se hace sobre todo porque el verano está a la vuelta de la esquina “y es necesario que la administración nos ayude a incentivar la zona”.
Acoger eventos en el futuro
Expone como ejemplo que el Poblado Marinero hace ya años que no acoge eventos como la Mejilloná de los Carnavales, que ha llegado a celebrarse en alguna ocasión en la plazoleta central del recinto “que hoy necesita un gran cambio de imagen”. Pero se piensa además en otro tipo de acciones, como la Feria de Día o ser punto de inicio o llegada de carreras, por ejemplo la de San Juan”. “Nos tenemos que sentar y ver que se puede plantear para mejorar la situación y sacar conclusiones para poder incentivar la zona”.
“Los menores generan mucha inseguridad”
El administrador llama la atención especialmente a la situación que se da con menores no acompañados, “que campan a sus anchas y que generan problemas de inseguridad “porque piden dinero y que generan desconfianza y miedo entre los usuarios”, explica. Y es que la queja generalizada de los concesionarios es precisamente la falta de seguridad, especialmente en horario nocturno, problema que se agrava si la zona “tiene una deficiente iluminación”.






