Los Bomberos decidirán mañana si toman medidas ante el último apedreamiento que sufrieron en la noche del pasado viernes, en la que dos agentes sufrieron el impacto de piedras. A uno de ellos una piedra le rozó pero al otro le impactó de lleno provocándole un fuerte dolor.
Los hechos ocurrieron el pasado viernes, cuando los Bomberos acudieron a la barriada del Príncipe, concretamente a la altura del lugar en el que se encontraban Las Caracolas, para sofocar un incendio en un vehículo. Fue entonces cuando los agentes sufrieron una lluvia de piedras en la que uno resultó herido por contusiones.
Los agentes del Cuerpo decidirán mañana si llevan a cabo alguna medida para no volver a ser víctimas de un acto vandálico como el del pasado viernes.






