Sería en concepto de indemnización para los dos supuestos agredidos.
Los tres agentes de la UIR acusados por el Fiscal por lesionar, supuestamente, a dos jóvenes en el Poblado Marinero una noche de octubre del año 2008 se enfrentarán también al pago de unas indemnizaciones de más de 7.000 euros en total. En principio, y según los términos utilizados por el propio Fiscal, lo tendrían que hacer de forma “conjunta y solidaria”, lo que implica que el pago se repartiría entre los tres y que si uno de ellos dejara de pagarlo tendrían que ser los restantes los que hicieran frente al mismo. Otra opción sería que la indemnización al completo la abonara cualquiera de los tres agentes e incluso dos de ellos por su cuenta.
La mayor parte del montante económica iría a parar al joven que sufrió la rotura de la nariz, que saldaría sus lesiones con 5.592 euros. Por su parte, el otro chico se llevaría 1.680 euros por los golpes recibidos.
Esta obligación se sumaría a las penas de entre cuatro y seis años de prisión a que se enfrentan los agentes, así como a los periodos de inhabilitación que el Ministerio Público solicita contra cada uno de ellos.
Por su parte, uno de los jóvenes, el que recibiría la mayor cantidad en caso de condena a los agentes, también tendrá que pagar una indemnización a uno de los agentes de la UIR. La misma consistiría en el abono de 360 euros por el puñetazo que supuestamente propinó al policía y que le causaron unas lesiones en el mentón.





