¿Por qué cruzan a nado cientos y cientos de marroquíes a Ceuta desde Marruecos? Es la pregunta que todos se hacen, sobre todo después de las imágenes vistas hoy en el peor de los días de presión migratoria.
Oficialmente no se dan datos, tampoco por parte de la Delegación del Gobierno ni del Ministerio del Interior. A pie de frontera, a pie de terreno, es donde se conocen. Las entradas comenzaron a primera hora de esta mañana, a las seis ya se notaba una presión clara en el mar que ha continuado hasta el mediodía.
Este miércoles, entre las tres patrulleras de la Marina Real de Marruecos y la Gendarmería, además del Servicio Marítimo de la Guardia Civil han sido recogidos más de 1.200 inmigrantes.
Las embarcaciones iban a tope, ofreciendo imágenes que hacía tiempo que no se apreciaban. Marruecos se adentraba en aguas españolas para cargar a sus propios nacionales, incluso en aguas del Recinto. La situación estaba descontrolada por completo, se recogían del agua a cientos de nadadores y continuaban llegando.
Los guardias civiles no pueden más
Avanzado el mediodía se ha recuperado cierta normalidad, pero marcada por esa tensión permanente de no saber hasta cuándo continuará esta situación. No lo sabe la clase política, que busca una llamada a la calma y que espera una reacción enérgica desde Madrid.
Los guardias civiles no pueden más, recogiendo inmigrantes por todos lados. Los recogen, los entregan, pero siguen viniendo. Desde la Autoridad Portuaria se apreciaba la llegada de embarcaciones cargadas hasta arriba de inmigrantes. También la del Salvamento Marítimo.
Las costas quedan sin vigilancia y cientos de marroquíes se echan al agua. Adultos, niños y mujeres.
El Servicio Marítimo, al límite
El Servicio Marítimo ha tenido que usar sus propias embarcaciones y también la de los GEAS. La S-42, la presentada como joya de la corona, ha vuelto a sufrir avería. Estuvo en el operativo de esta semana hasta que hoy miércoles no se ha podido hacer uso de la misma, ya que registra continuamente fallos.
Las imágenes evidenciaban una jornada muy complicada en Ceuta, con agentes desbordados que no pueden más. Las buenas palabras políticas se han dicho, pero a pie de frontera y en el mar los guardias civiles quieren hechos, demostraciones de que a esta situación se le va a poner freno.
Hoy por hoy esta no es la sensación. Al contrario, se teme que esta crisis vaya a peor. Las patrullas de la Guardia Civil también están al límite, no hacen más llevar a inmigrantes, recogerlos y trasladarlos a la Jefatura. Traslados que quitan recursos de otro lado, traslados que hacen que la Benemérita focalice su acción únicamente en esta función.
La situación de auténtica presión vivida en Ceuta se presenta como una de las peores, considerada de “récord” por los propios agentes. La población de Ceuta percibe lo que sucede porque están llegando jóvenes a todos los lados de la ciudad.
¿Y el presidente Pedro Sánchez?
El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha indicado que ha cursado llamada al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, siendo atendido por su jefe de gabinete, pero no por él.
Es un dato clave, que viene a evidenciar a qué nivel está siendo abordada la problemática de Ceuta. Porque si bien es cierto que la Ciudad ha contactado con ministerios para trasladar lo que sucede, también lo es que la Delegación ha comunicado lo que está sucediendo a diario.
La clave está en la reacción del Gobierno de España y de un presidente que si en la crisis de mayo giró visita de inmediato, ahora todavía no ha respondido a la llamada telefónica cursada en uno de los peores momentos de tensión migratoria para Ceuta.





