El Patriotismo es un pensamiento que vincula a un individuo con su patria. Es el sentimiento que se tiene por la tierra natal o adoptiva al que nos sentimos atados por unos determinados valores, cultura, historia y afectos.
Es el equivalente colectivo al orgullo que siente una persona por pertenecer a una familia o también a una nación. De esta forma podemos definir que PATRIA CHICA es el lazo que une al individuo con su ciudad de nacimiento, en la que creció, echó raíces o donde tiene sus amigos.
Cayetana Fitz-James Stuart, la duquesa de Alba, era una enamorada de Sevilla, donde pasaba la mayor parte del año en su residencia. Murió en la ciudad donde quiso nacer y el pueblo de Sevilla salió a la calle para despedirla por ser muy querida. Ese vínculo del que hablaba es el que sentía Cayetana por esa tierra y sus tradiciones, pero los sentimientos no tienen nada que ver con la cartera, porque su residencia fiscal la tenía en Madrid, en el Palacio de Liria.
Eligió Madrid por la mayor presión fiscal de Andalucía sobre el Impuesto de Sucesiones y, al parecer, pertenece a la Comunidad de Madrid percibir los tributos; mientras la presidenta de Andalucía argumenta que era residente en esa Comunidad por residir 183 días al año. La intención de la Junta de Andalucía es demostrar que Cayetana residía en Sevilla para percibir los impuestos correspondientes. Desconozco cómo podrán demostrar que residió ese número de días, porque no existe formula irrefutable que pueda certificar que la difunta se marchó a Madrid o cualquier otro lugar un periodo de tiempo determinado.
Esos fatídicos días son los que traen de la cabeza a muchos residentes en Ceuta cuando son requeridos para que demuestren a la Agencia Tributaria que residen en Ceuta. Hace unas semanas me encontré a un jubilado que tenía que demostrar que era residente. El hombre, según me cuenta, presentó la escritura de propiedad de la vivienda, pagos de recibo de la comunidad, luz y agua, pero la Agencia le indicaba que el gasto era mínimo, mientras en su residencia de la península tenía un gasto más acorde con la condición de habitabilidad; además de indicarle que realizaba las compras de primera necesidad en la península y que visitaba frecuentemente al médico donde tenía su segunda vivienda.
El jubilado insistía al funcionario que pasaba muchos días fuera de Ceuta por la enfermedad de su esposa, pero ésto no fue óbice para que le convenciera en que sus argumentos no eran válidos para evitar la devolución al Fisco. El funcionario era amigo de la familia y en el transcurso de la conversación -insisto según me cuenta- le definió varios tipos de residentes en la ciudad.
CEUTÍ DE DECLARACIÓN DE LA RENTA: Son personas que han nacido y trabajan en Ceuta, pero su familia –esposa e hijos- viven en Algeciras o península. Sus esposas no necesariamente trabajan, simplemente prefieren vivir fuera de Ceuta.
RESIDENTE JUBILADO DE CASA CERRADA O VERANEO: Son generalmente personas que tienen casas del Estado y tras hacer cuentas le renta más seguir empadronados que dejarlas. Algunos las ceden a hijos sin derecho para que les abonen los gastos de luz, agua e impuestos municipales. A pesar de ser jubilados gozan de buenas pensiones. En este grupo también podemos incluir a familiares jubilados de estos residentes que solidariamente son empadronados para que también puedan desgravarse las retenciones.
RESIDENTE CAMAS CALIENTES: Son trabajadores a turnos que permanecen en Ceuta mientras trabajan, pero no llegan a esos 183 días. Se alojan en viviendas que alquilan entre muchos. Terminado sus turnos retiran las sábanas y dejan las habitaciones al turno que los relevan.
RESIDENTE DE IDA Y VUELTA: Son personas que trabajan en Ceuta, toman el primer barco de la mañana y terminada su jornada laboral regresan por la tarde.
Cientos de residentes en Ceuta son requeridos para demostrar su legal residencia. Hasta ahora, desconozco cómo finalizarán los expedientes que se están tramitando, porque son muchos los que me comentan que sus abogados les indican que se están vulnerando los derechos de estas personas, pero sea como sea, algún día finalizaran y nos enteraremos si se trata de la correcta aplicación de una normativa tributaria o simplemente es una metedura de pata de la Administración.
*Juan Amado González (vocal del consejo)
Cayetana, desde el cielo, se preguntará: ¿Cómo no conté mejor los días? El dinero, al parecer, no sabe de sentimientos.





