Decenas de vecinos de la colonia militar de Otero se han concentrado este lunes a las 20:30 horas a las puertas de la antigua fábrica de harina para mostrar nuevamente su rechazo a la habilitación de estas instalaciones como espacio de acogida de inmigrantes.
La protesta, convocada por Antonio Seoane, miembro de la Junta Directiva de la Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (ASFASPRO), ha contado con la presencia de familias de militares residentes en la zona, que denuncian la falta de información por parte del Ministerio de Defensa.
“Ceuta no es un CETI”
Los vecinos aseguran que desconocen los detalles sobre el uso que se pretende dar al inmueble, pese a encontrarse anexo a edificios en los que viven militares destinados en la ciudad y sus familias.
Durante la protesta se han podido escuchar diferentes cánticos como “un caballa nunca se rinde”, “Ceuta no es una CETI” o “Delegado dimisión”.
Los asistentes también han entonado conjuntamente el himno de España. Entre los participantes había familias y menores, dos de ellos han portado pancartas con mensajes como “Los niños también tenemos derechos”.
Los vecinos reclaman seguridad y más información
La portavoz de los vecinos afectados, Inmaculada Cadavieco, ha trasladado la preocupación de las familias por la ausencia de comunicación oficial.
En su comunicado, ha señalado que existe “falta de comunicación y desinformación por parte del Ministerio de Defensa” respecto a una situación que afecta directamente a las familias de los militares destinados en Ceuta.
“Somos ciudadanos, españoles, vecinos de Ceuta y reclamamos algo tan básico como seguridad, tranquilidad y protección”, ha manifestado Cadavieco.
Críticas a la Margarita Robles
En este sentido, los vecinos han dirigido sus críticas directamente a la ministra de Defensa, Margarita Robles, preguntando “¿quién protege a nuestros militares y a sus familias?”.
Esta vecina ha recordado que muchos militares permanecen fuera de Ceuta por motivos de servicio o misiones, mientras sus familias continúan residiendo en la ciudad, y otros desarrollan labores de patrulla.
“¿Cómo pueden desarrollar su trabajo con total eficacia, sabiendo que el lugar de residencia propio y de sus familias no tiene las condiciones de seguridad necesarias?”, se preguntan.
Peticiones
Los vecinos también han querido dejar claro que reconocen el derecho de quienes solicitan asilo y protección internacional a que sus peticiones sean examinadas conforme a la legislación.
No obstante, reclaman que los procedimientos de retorno o devolución se ejecuten con rapidez cuando legalmente corresponda.
Rechazan estos espacios
Entre sus principales reivindicaciones se encuentra que las instalaciones militares en uso o situadas junto a viviendas, barrios o zonas residenciales no sean utilizadas como solución permanente.
“Pedimos algo muy concreto”, trasladaron. En primer lugar, que no se utilicen este tipo de instalaciones como respuesta permanente y, en segundo, que las autoridades proporcionen información actualizada a los vecinos afectados.
“No queremos enfrentamiento, queremos soluciones. No queremos odio, queremos seguridad, planificación y cumplimiento de la ley”, concluyó.
ASFASPRO alerta del riesgo para las familias

Antonio Seoane, en representación de ASFASPRO, ha explicado que la asociación ha querido acompañar a los vecinos ante el temor de que la situación de tensión que se está viviendo en determinados puntos de la ciudad pueda terminar afectando también a los vecinos.
“Desde la Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas hemos venido a apoyar este movimiento de los vecinos dado el temor que tenemos a que la escalada de violencia que se está produciendo hacia las unidades que patrullan se pueda trasladar a la zona de vivienda donde residen las familias de sus militares”, declaró.
Temor a un incidente mayor
La asociación ha vuelto a reclamar al Ministerio de Defensa medidas para reforzar la seguridad de los militares y reducir los riesgos durante el desempeño de sus funciones. Seoane ha pedido “seguridad personal, seguridad jurídica” y un marco de actuación claro para los miembros de las Fuerzas Armadas.
Asimismo, ha reclamado que se establezcan “instrucciones adecuadas” y que, conforme al marco jurídico, los militares puedan ser reconocidos como agentes de la autoridad.
“Esperamos que el Ministerio de Defensa recoja estas palabras porque tememos que en el caso de que exista algún incidente de mayor gravedad no sabemos dónde vamos a tener que ir para pedir responsabilidades penales”, ha advertido.





