Líneas que se contornean ante el visitante. Y bocas pronunciadas. Líneas fluidas que transmiten sensaciones. Fluidas y poco detallistas. Muy intuitivas. Reflexivas. El profesor de Física Vicente Rivera Iborra abrió ayer su primera exposición en el Museo de Ceuta. Y hablaba así de sus obras. Soltaba los adjetivos a trazos. Dice el pintor que la inspiración le vino tras jubilarse. Que empezó a experimentar, por eso de que su vida profesional se ancló en la ciencia. Y que un amigo le convenció para que las expusiera. ¿El resultado? Vayan y juzguen. La exposición estará en el Museo hasta el 17 de octubre.
La muestra, compuesta por un total de 46 obras elaboradas a partir de distintas técnicas, reflejan la personalidad del artista. Él no lo dice. Pero se nota. Rivera se atreve con todo. Será eso de la experimentación de la que habla. Óleo, acrílico, acuarela, materiales diversos. Imposible estampar etiquetas aquí. Se mire por donde se mire.
Para ver realismo, Iborra invita a mirar por la ventana. Hacia afuera del museo. En sus obras hay instinto, sentimiento, irracionalidad. “No tengo tiempo para recrearme en el realismo y los detalles”, suelta convencido el autor. ¿En qué movimiento se meterían sus cuadros? “Eso ya que cada uno opine, es algo muy privado”, declara Rivera.







