El pasado 6 de octubre Y.L. fue sorprendido por una agente de la Policía Nacional en la frontera del Tarajal incumpliendo la orden de alejamiento que tiene en vigor de su propio hermano.
Se enfrenta a un año de prisión por un delito de quebrantamiento de condena. Ambos volvían a la península, tras pasar unos días en familia en Marruecos. Conscientes de la orden de alejamiento en vigor acordaron cruzar la frontera por separado. Sin embargo, esta versión de los hechos se contrapone a la versión ofrecida ayer en el Juzgado de lo Penal 1 por la agente de Policía Nacional que realizó el control documental a los hermanos.
Aseguró que ambos estaban juntos en la cola de entrada. El primero de ellos en pasar, el acusado, afirmó a la agente que viajaba solo y le selló el pasaporte. Seguidamente la persona que le entregó la documentación inmediatamente después era el hermano del que debía estar alejado a más de 200 metros. La policía fue en busca del hermano condenado por un juzgado de Ávila a esa orden de alejamiento antes de que éste abandonara el paso fronterizo y allí se procedió a su detención por un delito de quebrantamiento.
La agente insistió en que ambos hermanos estaban juntos en la cola y pasaron el control uno detrás del otro. Sin embargo, en la sala los dos hermanos negaban reiteradamente con la cabeza. Previamente a la declaración de la agente ambos sostuvieron ante la juez que cruzaron por separado la frontera conscientes de la orden de alejamiento vigente aún hasta el próximo 9 de mayo de 2016. Tampoco coincidieron las apreciaciones de cada parte sobre si ese día el tránsito fronterizo era fluido o no. El caso quedó visto para sentencia.





