Visto para sentencia el juicio contra un hombre, ausente ayer, acusado de incurrir en un delito de falsificación de documento público por el que se enfrenta a una petición fiscal de dos años de prisión y el pago de una multa de 3.600 euros.
El imputado tiene antecedentes penales por la comisión de un delito idéntico.
De tal manera, habrá que aguardar para saber qué ocurrió pero mientras que el juez dicte sentencia, el Ministerio Fiscal considera que hay pruebas de suficiente cargo como para indicar que el acusado, a sabiendas, intentó superar los controles de seguridad pertinentes del Puerto de Ceuta el 10 de agosto pasado con un documento nacional de identidad falso, con el que pretendía poner rumbo a la Península.
En la tarde de los hechos, el hombre, de origen marroquí y que viajaba solo, entregó a un agente de las Fuerzas de Seguridad del Estado su documento pero acto seguido la autoridad advirtió que se trataba de un documento robado pues la cara no correspondía con el nombre, los apellidos, la edad y demás datos personales que aparecían escritos en el documento y además el programa de seguridad del ordenador que manejaba el agente informó que el verdadero propietario de tal documento y por tanto titular del mismo, había denunciado con anterioridad el robo de tal pertenencia, sustraída sin lugar a dudas.
Todo ello deberá ser probado o desmentido por la Justicia española después de que el caso quedara ayer visto para sentencia.





