De manera independiente a todos los análisis que se puedan hacer en relación con los resultados electorales hay uno que pasa por encima de cualquier otro y es que las urnas han hablado. Y quienes creemos en la democracia es una voz que no puede ser contestada en absoluto, porque entonces estamos poniendo en entredicho el mayor tesoro, el mismo sistema. Para los próximos cuatro años existirá un gobierno además que está respaldado por veinte mil ciudadanos. Un sesenta y cinco por ciento de los votos escrutados y además un tercio del número de personas que tenían derecho a acudir a las urnas por ser mayores de dieciocho años. Y no podemos perder de vista tampoco que son unos resultados que se vienen repitiendo sin equívocos desde las elecciones del año 2003. Porque en democracia, nos guste o no, nunca se puede poner en duda la voz de los ciudadanos.





