Las obras que se están desarrollando en el lado marroquí de la frontera están dando pie a la generación de auténticos bloqueos en la avenida Martínez Catena. Colas que sufren todos los ciudadanos, pero lo que hacen con mayor virulencia los servicios públicos (taxis y autobuses), ya que quedan literalmente atrapados durante horas y terminan perdiendo servicios y dinero. Delegación del Gobierno organizó ayer una reunión de urgencia para adoptar soluciones que intenten paliar una problemática que no ha sido provocada por la ciudad, salpicada de lleno por las acciones de mejora al otro lado. De entrada, sobre la mesa, se ha barajado la posibilidad de desdoblar uno de los carriles de la carretera N-352 para que pueda ser utilizado sólo por los vehículos de servicio público, buscando así atender las quejas que están llegando desde estos sectores. Es una de las opciones, pero se está trabajando en otras más con tal de hacer frente a una situación que va para largo, a la que se enfrenta Ceuta sin buscarlo, que no tiene vuelta de hoja y que no es más que el resultado de las ‘obras que hace el vecino’ que, como sucede en cualquier casa particular, siempre tienen sus inconvenientes. Delegación ha respondido de forma rápida, mucho antes incluso de que lleguen las quejas por boca de entidades o particulares. En esta ocasión no se le puede echar en cara que haya mirado para otro lado. Muy al contrario, se ha implicado en resolver un asunto ajeno al que hay que mirar de frente. No cabe otra.





