El panorama del fútbol internacional podría enfrentar un nuevo cambio tras las declaraciones de Gianni Infantino, seguidas también desde Ceuta. Y es que el presidente de la FIFA ha confirmado que se está considerando la posibilidad de llevar a cabo una futura ampliación del Mundial a 64 equipos, una propuesta que busca transformar la competitividad global comenzando con la cita de 2030, que organizarán conjuntamente España, Portugal y Marruecos.
Según explicó Infantino, esta ambiciosa propuesta no es una decisión tomada, sino un tema que será "examinado y debatido en los comités correspondientes" una vez que finalice el torneo actual que se celebra en Estados Unidos, México y Canadá.
El objetivo principal de la organización es diseñar un evento que integre a todo el planeta, superando la visión tradicional centrada mayoritariamente en Europa y Sudamérica.
Para el máximo dirigente del fútbol, es fundamental que la estructura del torneo permita que cada nación pueda soñar con participar en la cita mundialista, democratizando el acceso a la competición más importante del deporte rey.
Motivación para las naciones pequeñas y el nivel actual
Uno de los argumentos clave para defender este Mundial de 64 selecciones es el incremento del nivel competitivo observado recientemente.
Infantino destacó que la calidad de los equipos está mejorando de forma constante en todo el mundo, lo que justifica dar más oportunidades a países que anteriormente quedaban fuera de las fases finales.
48 selecciones
La lógica de la FIFA sugiere que, si a los países pequeños se les niega la posibilidad de competir al más alto nivel, podrían perder el incentivo para seguir invirtiendo en su desarrollo futbolístico.
Cabe recordar que el actual torneo de 2026 ya supuso un hito al contar, por primera vez, con la participación de 48 selecciones. De concretarse este nuevo plan, el fútbol avanzaría hacia un modelo de inclusión total donde el talento de todas las confederaciones tenga un espacio garantizado en el escenario global.






