Las propias relaciones de la Ciudad con el Ministerio de Educación y Cultura han mejorado, de manera muy importante, desde la llegada del nuevo ministro y su equipo a mediados del año pasado.
Con anterioridad, esos contactos no es que no existieran, pero, desde luego, a pesar de ser del mismo color político, desde el mismo Gobierno ceutí se entendía que faltaba un entendimiento más profundo, debido sobre todo a la colaboración que se les prestaba desde el Ejecutivo presidido por Juan Vivas. Sin embargo, todo cambió de la noche a la mañana, con la llegada del nuevo equipo ministerial, con el añadido del nombramiento de Leon Bendayan como director provincial del Ministerio en nuestra ciudad.
La misma consejera Mabel Deu siempre ha defendido que en muchas ocasiones no es cuestión de siglas políticas, sino de entendimiento personal a la hora de obtención de acciones políticas cuando se acude a negociar con un departamento ministerial.
Ahora mismo, lo cierto, es que el cambio de impresiones y conversaciones entre la misma Dirección Provincial y la Consejería de Educación y Cultura es mucho más fluída que en los tiempos de Cecilio Gómez al frente de los destinos del Ministerio en nuestra ciudad.






