Mediante la presente quiero trasladar mi queja por el estado de mantenimiento de las instalaciones del Tanatorio de Ceuta, donde mi familia y yo hemos permanecido durante las últimas 24 horas velando a un ser querido.
En primer lugar, quiero dejar constancia de que la limpieza general de las instalaciones era correcta. De hecho, coincidimos con la limpiadora durante su jornada y pudimos comprobar la profesionalidad y el esfuerzo con el que realizaba su trabajo. Todo se encontraba limpio y ordenado, por lo que queremos agradecerle públicamente su dedicación y el trato recibido.
Sin embargo, existen problemas de mantenimiento que la limpieza, por sí sola, no puede solucionar.
Los sillones de la sala de velatorio se encuentran muy deteriorados, completamente hundidos y con un fuerte olor a orina de gato y lleno de moscas alrededor. Presenciamos cómo la limpiadora los higienizaba, pero el olor persistía, lo que demuestra que el problema no es de limpieza, sino del mal estado del mobiliario.
Consideramos que estos sillones deberían ser sustituidos por otros nuevos, ya que resultan muy desagradables e impropios de un lugar donde las familias pasan tantas horas acompañando a sus seres queridos.
Asimismo, los baños presentaban un problema importante, ya que las cisternas estaban atascadas y no era posible tirar de ellas con normalidad, una situación que debería solucionarse con la mayor brevedad posible.
Por otro lado, también observamos la presencia habitual de un gato en las instalaciones. Nos consta que una trabajadora le da de comer y permite su acceso al interior. Entendemos que pueda tratarse de un gesto de cariño hacia el animal, pero consideramos que un tanatorio debe mantener unas condiciones higiénicas y de conservación adecuadas, evitando la entrada de animales, especialmente cuando esta situación puede contribuir al deterioro del mobiliario y generar molestias a las familias.
Un tanatorio debe ser un lugar digno, acogedor y respetuoso, especialmente para quienes atraviesan uno de los momentos más difíciles de sus vidas. Por ello, solicitamos que se adopten las medidas necesarias para renovar el mobiliario deteriorado, reparar los baños y evitar que los animales accedan al interior del edificio.
Esperamos que esta queja sea atendida y que se adopten las medidas oportunas para que otras familias puedan despedir a sus seres queridos en unas instalaciones acordes con la dignidad que merece un momento tan delicado.






