Coordinadora del proyecto ‘Raíces y destino’, la ceutí Siham Amar, residente en Sevilla, dio ayer una charla en la Biblioteca para reinvidicar a las sociedades interculturales
Cerrada durante el verano por las tardes, la Biblioteca Pública del Estado hizo ayer una excepción y abrió sus puertas para acoger la primera charla de ‘Raíces y Destino’, proyecto ideado y coordinado por la ceutí Siham Amar para facilitar los procesos de refuerzo de identidad cultural y generar espacios de intercambios culturales.
De tal manera, ante la presencia de una concurrencia que prácticamente copó la Sala de Usos Múltiples del centro, tanto Amar como Andrea, estudiante en Málaga y educadora, pusieron de relieve una propuesta que centra su mirada en dos aspectos de sumo interés, como son la transnacionalidad como proceso dinámico, positivo y consecuencia de las interacciones en el ámbito colectivo,es decir, el enriquecimiento del individuo y la sociedad. Y por otro lado, la construcción colectiva de una sociedad intercultural como signo de diálogo permanente desde las diferencias culturales existentes. “Es un proyecto”, dijo Amar, “para facilitar los procesos de refuerzo de identidad cultural y generar espacios de intercambios culturales”.
“La hospitalidad entiende el encuentro con otra persona como un acontecimiento, una oportunidad y una fiesta, nunca como un problema”, cita que aparece en Ebano, libro del maestro Kapuscinski, y que también se pudo leer ayer durante la charla, clara señal del objetivo de ‘Raíces y destino’.
“¿Cómo lo haremos?”, se preguntó Amar, para responder: “identificando diferentes grupos culturalmente significativos; creando espacios de diálogos y análisis de los referentes culturales; desarrollando talleres formativos sobre las claves de la identidad cultural; y generando espacios de intercambios culturales”.
Residente en Sevilla y con formación específica en Integración Social, Amar lanzó por último una lanza en favor de la que, entiende, es la realidad ceutí: “Nuestra ciudad es puerta de Europa y en ella conviven distintas culturas que se nutren las unas de las otras”, indicó para secundar además las palabras de Andrea: “No queremos que nadie pierda sus raíces en un sitio distinto sino que todo los inmigrantes se sientan cómodos en España, que haya una buena convivencia”.






