Durante los últimos meses, a raíz de la situación que se produjo en el Consejo de la Juventud estamos asistiendo a un buen número de problemas algo pintorescos en las asociaciones de carácter social que tienen convenios con la Ciudad Autónoma de Ceuta. Primero, fue el escándalo de Ascorce; ahora, el problema con la junta directiva de Feaps o que los trabajadores de la Fampa llevan sin cobrar desde el pasado mes de febrero, como consecuencia de que Intervención está solicitando una serie de documentos que, según la misma junta directiva con anterioridad se justificaban de la misma forma. Y solamente son las asociaciones que han salido a la luz, porque hay más cuyo escándalo puede saltar en cualquier momento. De todas maneras, ello no quiere decir que no se reconozca el papel que las asociaciones sociales realizan en pro de los demás sin ningún tipo de lucro, pero también debe entenderse que los controles son necesarios, tanto ahora como antes, porque es un dinero que sale del bolsillo de todos los ceutíes. Porque hay algunos que han entendido que con dinero público se puede hacer negocio.





